dimarts, 22 de febrer del 2011

SI NO SOPLA EL VIENTO... HABRÁ QUE REMAR

Hace tiempo decidí que el mejor plan era no tener ningún plan. El viento se convirtió en mi brújula y simplemente empecé a dejarme llevar.. La cual cosa te convierte en un ser cómodo y relajado, sin demasiadas preocupaciones.
Y así aterricé de nuevo en Lima, a la espera de ver cual iba ser mi próximo destino. Pero el problema es cuando te levantas por la mañana, alzas tu dedo al aire y.. ¡mierda!¡No sopla el viento!!... Bueno, esas cosas pasan.. Tal vez espero a mañana a ver hacia donde debo dejarme llevar... Y 3 dias después, atrapada en Lima, con una sol acojonante y sin una pizca de aire, empiezo a pensar en la posibilidad de tomar una decisión yo solita... ¡Joder!! ¡Que pereza!!


Dos días después, tras debatir conmigo misma largo y tendido sobre todas mis opciones, salgo hacia Paracas. Desde allí, al día siguiente, pillo una embarcación para visitar las Islas Ballestas. La primera parada que hace la lancha es frente al candelabro (también conocido como el cactus por el consumo de ciertos cactus alucinógenos en la cultura Paracas), una linea de más de 60 cm de la cual se desconoce su procedencia, aunque hay diversas teorías. Una de ellas seria que se trata de una de las famosas lineas de Nazca. Otra, que la hicieron los piratas para marcar donde estaba escondido el tesoro... Pero todo son hipótesis.
  
Continuamos el viaje hacia las Islas Ballestas. La verdad es que me quedé sorprendida. Un espectáculo de la naturaleza impresionante. Un lugar de extrema belleza. Yo estaba emocionadísima, ya que, no solo pudimos ver millones de aves distintas, sino que también vimos pingüinos y leones marinos (y pudimos escuchar su serenata). Altamente recomendable. La lástima es que el recorrido es demasiado corto (son solo 2 horas).

Debía quedarme en Paracas para salir de fiesta con el guia y sus compi tronquis, pero el lugar era de lo más aburrido, así que me fui y ya, una vez en el colectivo, hablando con el conductor, decidimos entre los 2 que la mejor opción era la Huacachina. Y allí me planté esa misma tarde.

La Huacachina es una paranoia de lugar. Llegas a la ciudad de Ica y de allí tienes que tomar un taxi. Dos minutos después de salir de Ica el paisaje empieza a convertirse en desierto. Y en 5 minutos más llegas a un oasis en medio de las dunas. Hay un lago y alrededor todo son hostales y restaurantes. Y ya esta, eso es todo.  El lugar es famoso por la práctica de sandboarding (que es como el snowboard, pero en arena). Así que cogí la excursión para hacer buggy y sandboard. Los buggies es lo mejor de todo. Vas con unos coches por el medio de las dunas en plan rally. Es mucho mejor que el dragon khan o cualquier atracción de feria. Vuelas. Yo flipaba con la estabilidad que tenia el vehículo. Nuestro conductor era un kamikace y se tiraba por las dunas mas altas a la bestiada... ¡Guau!¡Fue genial!
El buggy
 Luego nos llevaron a practicar el sandboarding. Las 3 primeras dunas eran pequeñitas (si querías podías probar tirarte de pie sobre la tabla), pero las últimas ya eran la ostia de grandes. Así que la única opción era tirarse tumbado encima de la tabla. Una locura. Pillabas una velocidad de vértigo y la tabla iba dando botes en el aire. Una experiencia muy divertida. 
La duna pequeña

La duna grande
De Ica directa a Calango, ¡que por nada del mundo iba a perderme yo el concierto de Marco Antonio y su orquesta!. ¿Que decir de M.A. (Marco Antonio), la voz de oro del Perú??. Para que os hagáis una idea, viene a ser como una orquesta de esas de las fiestas mayores (asi como la fiesta mayor de Carme), con la única diferencia de que tocan cumbia. Eso si, las bailarinas siempre tienen que ir medio en pelotas, ya sea enseñando el culo o las tetas, o ambas cosas (la cual cosa tal vez a los hombres les pueda gustar.. a mi, personalmente, la chica en cuestión me parecía un chorizillo embutido en un maillot-tanga de color rojo, con pedrería colgando de sus pechos.. una imagen bastante lamentable... pero vamos, que para gustos colores..).                                                                                                                                                  La otra curiosidad de la orquesta es que hay un individuo que su función, a parte de bailar, es ir diciendo slogans, en plan Justo Molinero, entre medio de las canciones o entre tema y temazo (rollo: “M.A.: la voz de oro del Perú” o “cerveza Cristal, lo mejor para la calor de esta noche”). Después también, en medio concierto, se ponían a regalar CDs y posters firmados por la estrella de la noche (¡que pena que me quedé sin el poster de M.A. para forrar las paredes de mi habitación..!)                                                                 Y nada, allí pasamos la noche, moviendo el esqueleto (yo lo intentaba, pero esta claro que no sabemos mover el culo como lo mueven esta gente... aunque el que hace lo que puede no esta obligado a mas, ¿no? por lo menos me lo pasé bien..). Además, me sacó a bailar Edwin (el chico que se seca el cuerpo después de la ducha con secador) y el bailaba bastante peor que yo...

Al final de la noche se lió. Empezó una batalla campal entre los borrachos y los más borrachos todavía. Tuvieron que intervenir la policía para parar la movida. Lo más cómico del asunto es que, justo en medio de la pista, había dos sillas verdes y un borracho durmiendo en una de ellas con una botella en una mano y un vaso de cerveza en la otra. Pues estaban todos peleando a su alrededor y el tío ni se inmuto. Muy fuerte.
Debido al incidente se paro el concierto y ya no volvieron a tocar. Así pues, sobre las 6h de la madrugada, cuando ya solo quedaban los 4 borrachos de turno, los organizadores y yo, la orquesta de M.A. se fueron en una furgoneta. M.A., que había venido en su propio coche, vino a despedirse de nosotros en plan estrella de Hollywood y cuando va a encender el coche no le arranca. Vino a pedir ayuda. Y Manuel (un amigo que es un cojudo) aprovecho para subir al coche e intentar ligar con el chorizillo, que iba de copiloto mientras hacia ver que trataba de arrancarlo. Y todos los demás (incluidos los policías) empujando el coche alrededor de las dos sillas verdes y el borracho dormido (que, por supuesto, no se enteró de nada) y yo partiéndome de risa. Total, que yo les decía: pero chicos, buscad unas pinzas, que se ha acabado la batería.. pero ni caso.. Así que acabaron cambiándole la batería al coche, para hacerlo más difícil todavía.. 
M.A. logró irse y César, Manuel y yo fuimos a dormir a casa de Manuel. La cosa es que la casa estaba llena de familiares suyos que había venido a pasar las fiestas. Y la madre de Manuel me decía: “ven Sònia, puedes dormir aquí” abría una puerta y, en una habitación había como 20 personas durmiendo, todos por el suelo, colchones.. y yo, “¿pero donde?” “allíallí tienes un hueco” ¿?¿?¿? Yo quería dormir en el sofá del comedor, pero no me dejaba para que no me molestaran (en el comedor también había gente durmiendo en el suelo). Me abre otra puerta “mira, puedes dormir aquí” y 20 personas más.. ¡que barbaridad! Acabé compartiendo cama con César y el novio de una de las hijas.. Aunque poco pudimos dormir porque cada 15 minutos tocaba la charanga.
El árbol con regalos colgados

Nos quedamos otra noche en Calango para asistir a otra fiesta de carnaval, o no sé que era exactamente. Pero bueno, básicamente escuchar música, beber y bailar alrededor de un árbol al que van dando machetazos hasta que cae.                                         
Lo que más me llama la atención es como beben aquí (a parte de mucho), tienen una botella de cerveza, se echan en un vaso y pasan la cerveza al siguiente. El que tiene el vaso bebe (bastante rápido) la cerveza y le pasa el vaso al de la botella. Este se sirve y pasa la botella al siguiente. Bueno, por lo menos es mas ecológico porque no gastan casi en vasos.. En la fiesta esta había una chica con un niño de 1 año o 2 como mucho. Pues tío, cuando le llegaba a ella la cerveza le daba sorbos al niño.. Luego el niño no veas como bailaba..¡Movía los hombros que daba gusto!

Y ya de regreso a Lima. En casa de César, que viven 2 hermanas suyas y Eva, una chica de Albacete con la que me parto de risa. Me explica unas cosas que yo alucino. ¡Lo que no le haya pasado a esta mujer no le ha pasado a nadie! ¡Que personaje de tía! Hasta estuve viendo un vídeo en el que sale ella con Iker Jiménez en Cuarto milenio, porque le pasa cada cosa que flipas... ¡Es buenísima! Dice que tiene un mal de ojo o algo.. La cosa es que esta noche la hija de Carmen (hermana de César) se ha despertado llorando a saco.  Pues Carmen nos ha dicho que cree que es por “susto” porque ayer le cayó una bicicleta encima. Pero que luego le pasará el huevo para ver ¿?¿?¿? Total, nos a contado que es todo un ritual para ver si la niña tiene susto, mal de ojo o no sé que otra historia. Que le pasa un huevo de gallina por la cabeza y luego por el cuerpo, lo abre en un vaso de cristal con agua y ahí sale que tiene (en función de la yema sabe lo que es). Y luego tiran el huevo al w.c. y al tirar la cadena se va el problema. Pues Eva dice que a ella le tienen que pasar unos cuantos huevos... y yo le doy la razón..

Y nada, otra vez aquí en Lima esperando a que sople el viento... Pero aqui hace demasiado calor, así que mucho me da a mi que al final si no sopla el viento... pues habrá que remar... ¿no?

dimarts, 15 de febrer del 2011

DE CAJAMARCA A LIMA

Después de despedirme de Leymebamba y de Tom seguí mi camino rumbo a Cajamarca. Un largo trayecto de unas 8 horas por camino de pista en medio de las montañas. Un trayecto fantástico con unas vistas increíbles.

La llegada a Cajamarca triunfal. Solo llegar me intentan robar... un tío me tira una gelatina por encima y otro pasa, aprovechando el caos, y me abre la riñonera.. pero no consiguieron robarme nada... por suerte!! Supongo que esperaban que yo me pusiera a limpiarme para aprovechar, pero en su lugar me puse a renegar y gritarle: “¿estas tonto? ¡vigila!!!!” y pasé de limpiarme..
Me pillo un taxi super cabreada con el mundo llena de gelatina y el taxista, partiéndose de risa por como me estaba cagando en todo, me lleva a la plaza de armas de la ciudad.

Ya instalada en mi habitación (con 5 camas para mi sola..) conozco a mi vecino, un chico navarro que esta viajando de Ecuador a Paraguay en bicicleta. Un tío super majo.Ya nos vamos a cenar juntos y a explicarnos batallitas!!

Por la noche, se me cae un trozo del techo de la habitación... ¡Vaya tela! Dani y yo nos partíamos de risa. Nada, me cambiaron de habitación.. por mi seguridad... jajja! Es que el hostal este era de lo mas peculiar. Parecía un circo. Los adornos no tenían desperdicio, paraguas de colores, pelotas colgadas del techo (con sus correspondientes notas escritas:”no tocar la pelota”), ranas, mini futbolines.. y todo amarrado con cadenas.. Una cosa de lo más rara.. Dani y yo nos tronchabamos!! Además la dueña del hostal era rarísima. Llevaba una tirita de arriba a abajo de la boca (no sé como explicarlo..) pero no logramos entender cual debía ser su finalidad.

Cajamarca es muy bonito. Típica ciudad colonial. Allí donde llegaron los españoles y mataron a Atahualpa, rey de los incas.
Plaza de armas de Cajamarca

Por la mañana visita de la ciudad y al complejo de Belén (que no tiene nada de especial, vamos, que es una mierda. La iglesia, la antigua enfermería y el museo. Ni siquiera el cuarto de rescate donde Pizarro encarceló a Atahualpa y le prometió la libertad a cambio de oro merecía la pena. Decir que los españoles, después de conseguir el botín, lo ahorcaron...).

Por la tarde vamos a los baños incas (aguas termales), pero tampoco merece demasiado la pena.... (tal vez sea que me estoy volviendo muy exigente.. no sé..).

A la mañana siguiente Dani ya tiene que emprender su camino porque lo esperan en una ONG en Requena. Que lástima que se vaya, porque hemos hecho buenas migas!!. Tal vez nos veamos en Bolivia... nunca se sabe!
En nuestro hostal estrafalario
Ese mismo día conozco a Oryon, un chico muy simpático de California. Al día siguiente vamos a visitar las ventanillas de Otuzco, que es un cementerio con las tumbas excavadas en la roca. Data del año 500 D.C. Yo, la verdad, ya no tengo ninguna expectativa puesta en los atractivos turísticos de esta zona.. Y efectivamente, no tiene nada de especial..
De ahí hacemos una pequeña excursión por la zona, al costadito del río. Un paseo muy bonito, la verdad.
Oryan en las ventanillas de Otuzco
Por la noche nos vamos de celebración. En Cajamarca celebran el 156 aniversario de la Independencia y hay un ambientazo que alucinas. ¡No sé de donde sale tanta gente! ¡Pero el espectáculo esta genial!!! Concierto, bailes típicos, etc. ¡Una gozada!!

Y nada, al día siguiente regreso a Lima (a lo tonto.. parezco un yo-yo.. pero es que tengo que pasar por Lima por narices, ya que me dejé allí medio equipaje cuando no tenia intención de ir a Ecuador y también tengo que devolverles cosas... ¡que desastre!!).

La cosa es que llego por la mañana, después de pasar toda la noche en el bus. Voy directa a casa de César y, después de una ducha, este me propone que le acompañe al pueblo de su familia donde él y sus socios montan una serie de conciertos. No me queda muy claro que vamos a hacer, pero me voy con ellos. Debíamos salir sobre las 11h de Lima y acabamos saliendo a las 17h. Esperando a unos y otros (el más curioso es Edwin, que necesita un tiempo prudencial para ducharse porque se seca el cuerpo con el secador ya que, según él, la toalla lo deja húmedo.. vamos, con personajes así la cosa promete..).
Bueno, pues nada, llegamos al pueblo donde esperan 3 amigos más y resulta que lo que vamos a hacer es enganchar carteles del concierto de Marco Antonio, la voz de oro del Perú. Y allí estoy yo, en medio, preguntándome: ¿y yo exactamente que estoy haciendo aquí?. Toda una aventura...

Acabamos a las tantas de enganchar los dichosos carteles y ya nos quedamos a dormir en el pueblo. A la mañana siguiente continua la operación “voz de oro del Perú”. Pero esta vez la cosa esta mucho mejor, porque podemos disfrutar del paisaje. ¡Una pasada! Totalmente desértico. A solo 2 horas de Lima el paisaje cambia una barbaridad. La verdad es que la zona me encantó. 

De vuelta a Lima. Allí conozco a David, un catalán tarado de la vida que se parece al Paco (Santi Millán) y que esta en el norte de Peru trabajando en una ONG. Acabamos, el día de los enamorados, en la plaza del amor, escuchando a la replica de Los Panchos a lo peruano cantar boleros... Toda una experiencia. ¡Que risa! Eso si que eran toma temazoooooooooosss!! Y la gente super emocionada ovacionando a los cantantes a cada inicio de canción y regalándose globos en forma de corazón.. Si es que estos peruanos son unos románticos...

Y nada, después de noticias inesperadas, quedo a la espera de ver si tengo que volver a Barcelona y cuando.. Así que no tengo nada claro cual va a ser mi próximo destino... quien sabe, tal vez acabe en Mongolia o en Nueva Zelanda.. jeje!

Per cert, felicitats a l'Anna i a la Nat per la nova incorporació!! Estic super emocionada!! Tinc moltes ganes de conèixer a la blau!!!
Un petonas per la Carmina!!

dilluns, 7 de febrer del 2011

PERÚ!!

Por fin llegué a Perú. En Lima me esperaban la familia de Virginia (mi tía-prima.. no sé exactamente), así que cogí un taxi y directa a su casa. Allí me acogieron como a una más de la familia. El primer día Irma y su hija Sandra me acompañaron a visitar el centro de Lima. La verdad es que me gustó mucho, no me lo esperaba. Muy colorido.


Sandra e Irma, son mas buenas que el pan!!
Estuvimos viendo el cambio de guardia y subimos a la cima de una montaña a ver Lima (una parte) desde arriba.
Al día siguiente, lunes, como ellas trabajaban, vino a buscarme César (sobrino de Irma). Me llevó a visitar el barrio de Miraflores y Barranco. Miraflores me gustó, pero Barranco me encantó. Es un barrio muy bohemio, con cantidad de bares super curiosos. Por lo visto muchos de los artistas peruanos viven o han vivido allí. Se respira mucho arte. A uno de los personajes que, parece ser, puedes encontrarte por los bares de Barranco es a Sabina... pero yo no lo vi..

César, un tio super majo
El martes César me dejó su bicicleta y me fui a conocer más a fondo estos dos barrios y alguno más, aunque ya no tan bonitos.
Toda la familia se porto super bien conmigo, me hicieron pasar una estancia muy agradable.

Tres días en Lima creo que es más que suficiente, así que al cuarto día ya me cogí un avión directo a Iquitos, en medio de la selva amazónica.
En el hostal donde me alojé organizaban excursiones a la selva. Resultó que al día siguiente salia un grupo con 3 alemanes, 1 gallego y 1 andaluz. Así que me uní a ellos. Los alemanes al final solo estuvieron 2 días, y quedamos Borja, Manolo y yo.
La experiencia muy recomendable. Es un poco tourist, porque te llevan a un lodge en medio de la selva, pero la verdad es que merece mucho la pena.
Nosotros hicimos de todo. Excursión en barca al amanecer para ver las aves, de noche para ver la vida nocturna del rio, excursión de día y de noche a pie por la selva, visita a un pueblecito (no de los que van disfrazados, era el pueblo de nuestro guia), pesca de pirañasbañito en el río... Un completo, vamos. Nos lo pasamos genial!


Manolo, el hijo del guia y Borja. Libertad!!!!!!!!
Vimos bastante flora y fauna, aunque sobretodo insectos y aves: arañas venenosas, tarántulas, serpientes, pájaros carpinteros, ranas y sapos de todos los colores y tamaños, un caimán, osos perezosos (lo mejor!), pirañas, etc.
Nuestro guia era un majuelo, así que si alguien tiene intención de visitar la selva amazónica que me lo diga, porque le daré su teléfono y así contacta directamente con él y le sale más barata la aventura.

Después de 3 intensos días en la selva volvimos a Iquitos. Allí pasé dos días más con Manolo y Borja. El sábado salimos de fiesta (en las discotecas de aquí triunfa la cumbia y hombres G!!) hasta las tantas de la madrugada. Así que domingo relax. El lunes me fui a ver a la gente de la ONG donde Jordi de Capafonts había estado currando un año. Fue muy interesante, porque me contaron todas las problemáticas sociales que existen en Iquitos y los programas que ellos llevan a cabo. Dos de ellos me acompañaron a visitar Belén, que es un barrio un poco peligroso (bueno, donde por lo que se ve roban mucho) y donde hay un gran mercado. Me gustó, aunque me alegré de no haber ido sola...


Mis acompañantes a Belén
Y nada, yo ya por la tarde me cogí un barco que va 3 días por en medio del rio amazonas hasta que sales de la selva.
Te tienes que comprar una hamaca y colgarla donde encuentras sitio. Yo cuando llegué estaba todo lleno, pero cuando estaba intentando encontrar un lugar un rastas me vino a buscar porque donde estaban ellos había sitio. Así que me uní a un pequeño grupo que tenían formado de un francés vagabundo trotamundos, un chileno neurótico, una hippie italiana y un dibujo animado de otro planeta (así se definía a él mismo el rastas). Yo pensaba que iba a ser muy duro pero lo pasé genial. Cantando y tocando la guitarra, hablando, viendo la puesta y la salida del sol en el amazonas, los delfines, etc... 


Los tres de la pandereta
Lisa, yo y guru-guru
Por las mañanas un grupo muy numeroso de gente se ponían a cantar. Al principio no sabíamos si eran gente muy alegre o es que eran evangelistas. Pero al pararnos a escuchar lo que decían las canciones nos dimos cuenta que era la segunda opción (gracias señor por los pajaritos, gracias señor por los arbolitos...). Después de cantar hacían su misa matutina. Nos tenían entretenidos (el día que bajaron descubrimos que eran evangelistas que estaban de misiones. Iban a llevar la palabra del señor a un pueblecito en medio de la selva...)
Cuando entré al barco no vi donde se tenia que pagar, así que no pagué. La primera noche pasaron a controlar pero a nosotros no nos pidieron nada. Con el ticket entraba la comida, pero estos compartían conmigo (era la hermanita pequeña, clandestina ilegal. Me compusieron una canción y todo..). Además en las paradas que hacia el barco subía gente a vender comida, así que de hambre tampoco iba a morir.
La última noche volvieron a pasar a pedir los tickets. Le pidieron a Kassem (el francés) que estaba a mi lado despierto (yo ya dormía) y cuando me enfocó a mi con la linterna Kassem me coge la cara y le dice: “mira, ¿te acuerdas de ella?” y el tío contesta que si y Kassem vuelve: “pues déjala dormir que no se encuentra bien” y el tio pasa de largo. Buf! El corazón a 2000, jejejje!

Llegamos a Yurimaguas y el vagabundo trotamundos y yo seguimos el camino juntos porque íbamos en la misma dirección. El tío es todo un person. Lleva toda su vida viajando no sé cuantos meses al año (ya tiene casi 50 años, aunque no lo parece) y cuando vuelve a Francia va de casa en casa de sus amigos hippies currando un poco por aquí un poco por allí. Suele viajar solo, pero me propuso hacer un trozito de caminito juntos porque, según él, yo era la segunda persona que había conocido en toda su vida de viajero con la que le apetecía viajar (que majuelo!!), porque soy la catalana más peculiar que jamás ha visto.... (no sé como tomármelo... jejje!). La cosa es que viajar con él es aprender a cada momento. Es un maestro del viaje.
Después de no sé cuantas horas de buses, taxis... que por cierto, un bus casi me deja en la estación sin nada cuando fui al baño. Al salir ya no estaba pero Kassem logró pararlo a gritos y patadas (estaba en el piso de arriba.. desde entonces se convirtió en mi babysitter) llegamos a Chachapoyas (un nombre muy poco amable..) y allí nos instalamos.
A la mañana siguiente visitamos el pueblo y luego fuimos a Huancás, un pueblecito muy pequeñito donde hay un cañón (creo que el nombre es de marañón, pero ninguno de nosotros se acuerda..) alucinante. Una maravilla de la naturaleza. Allí nos quedamos pillados, observando, relajandonos, recordando a los nuestros... y después comiendo pan con queso y aguacate.


En la foto no se aprecia, pero el lugar era impresionante

Cuando ya nos íbamos nos cruzamos con un chico y empezamos a hablar con él. Le dijimos que al día siguiente íbamos a las cataratas de Gocta y dijo de venir con nosotros. Así que quedamos para cenar y decidir que hacer.
A la mañana siguiente salimos hacia Cocahuayco. El colectivo nos dejó casi en medio de la nada, pero estos decidieron que un poco de aventura no vendría mal y que podíamos probar a ver si alguien se enrollaba y nos alojaba en su casa. Nos dirigimos a las 4 casa que formaban el pueblo a preguntar si alguien podía alojarnos, y la mujer de la tienda del pueblo de 4 casas (tal vez eran 3) nos dijo que podíamos quedarnos en su garaje. Así que dejamos todas nuestras cosas y camino a la cascada.
Gocta es la 3ª cascada más alta del mundo. Mide 771m. El camino hasta llegar es muy bonito, aunque las subidas y bajadas son de lo más chungas. El Kassem iba todo el día mascando y tomando té de coca, porque este hombre tiene una auténtica obsesión con la hoja de coca. A parte de los miles de cafés que se tomaba..y luego llevaba un espite encima que aguantalo.... buf!! Hablaba, hablaba, hablaba.... Suerte que con la llegada de Tom, el surfero de Nueva Zelanda, la cosa quedaba repartida y a ratos le comía la olla a él, a ratos a mi y a ratos a los dos...
Pues nada, llegamos a Gocta (espectacular) y allí comimos. Nos acompañó el perro más feo del mundo (según Tom) que era feo y, además, él sabia que era feo.



Comiendo con el perro que sabe que es feo y se averguenza de serlo...
A la vuelta paramos en una especie de bar que hay por el camino a tomar más té de coca, por supuesto... Venia una peazo subida y el hombre del bar tenia mulos, así que decidimos que nos llevará el mulo porque estábamos cansados, nos costaba respirar y, pensamos, seria divertido. Y lo fue. Y nada cansado...

Al llegar a la tienda-café-restaurante estaba allí toda la familia. Se trataba de un matrimonio con dos hijos. Encantadores. Resulto que era sábado y el lunes era el cumpleaños de Michel, el niño. Cumplía 12 años. Entonces decidimos quedarnos un día más para celebrar su cumpleaños porque nos parecieron super majos.
Cenamos con ellos y nos instalamos en nuestro garaje. Y allí estuvimos con las guitarras cantando y riendo mucho.


Nuestra familia de acogida. que buenos que eran!!!
A la mañana siguiente fuimos a Pedro Ruíz, el pueblo más cercano. Cerca hay una balsa de agua de esa que hace olor a huevo podrido, y allí pasamos la mañana.
Después, de vuelta al pueblo, compramos un pastel y volvimos a Cocahuayco a descansar. KassemMichelJoseline (la niña) y yo fuimos por la tarde a pescar (Tom quedó durmiendo). La verdad es que el sitio donde viven esta gente es espectacular, super bonito. No pescamos nada, pero fué divertido.
Por la noche cenamos, sacamos el pastel y bailamos hasta acabar rendidos.

El pastel de cumpleaños!!
A la mañana siguiente Kassem decidió seguir su camino hacia Ecuador (ahora ya eramos 3 y le parecía demasiado). Tom y yo decidimos seguir el viaje juntos pero hacia el sur.
Así que nos despedimos de Kassemesperando volver a verlo pronto... a saber en que andará metido!!!
Aunque en Perú no parece muy probable que alguien te lleve for free, probamos de hacer autostop. Un chico nos llevó hasta medio camino (nos dejó en el cruce que lleva a Luya, donde íbamos) y allí nos plantamos a esperar. Hasta que llegó la policía y, después de hablar rato con ellos, cuando pasó un coche lo paró y le “obligo” a que nos llevara...


Esperando a algún coche casi en medio de la nada.. haciendo amigos! (ojo al detalle de la mujer con el móvil detrás...jajja!)
Luya es un pueblecito pequeño y muy acogedor. Fuimos a visitar los sarcófagos de Karajia (que datan del año 700 d.c., más o menos). No son muy espectaculares, pero es curioso de ver.


También visitamos el pueblo de Lámud. Bonito. Después camino a Maria, para visitar Kuélap (a 2 horas a pie de Maria). Se trata de las ruinas de una ciudad preincaica (de la cultura de los chachapoyas). Aunque fué una visita un poco pasada por agua, valió la pena.

El menda lerenda y yo seguimos hacia Leymebamba. Visita al museo donde se recogen toda una serie de objetos, momias, etc. básicamente de la cultura de los chahcapoyas, aunque también de los incas.
Me gusta mucho este pueblo. La gente es muy maja (ya hemos conocido a la mitad de la población, porque, según Tom, soy demasiado sociable y tampoco hace falta.. jejeje!.. y más cuando le toca a él también hablar y decir que es de Nueva Zelanda y, en el mejor de los casos, entienden: de Holanda? Muy bien, muy bien..).

La cosa es que teníamos intención de visitar solo Gocta y Kuélap, pero nos hemos quedado aqui unos 10 dias atrapados por lo bonito que es todo. El paisaje es impresionante. Y la gente es muy amable y simpática. Y además el surfero y yo nos llevamos muy bien y nos reimos mucho.

El último día juntos recorremos los alrededores de Leymebamba. Super bonito. Es que no tengo palabras!!!

Yo con mi poncho super integrada! jaja!
Y el “surfero guitarrista chino albino lazy bastard de Nueva Zelanda” y yo nos despedimos a la mañana siguiente. Él sigue su camino hacia Iquitos y yo hacia el sur. Aunque tal vez nos volvamos a ver en Ecuador, porque estoy pensando que quizás sea mi próximo destino y él también. Echaré de menos las largas caminatas y las noches de cantos y risas!!!




"Rock me mama like a wagon wheel,
Rock me mama anyway you feel,
Hey, mama rock me.
Rock me mama like the wind and the rain,
Rock me mama like a south-bound train,
Hey, mama rock me."