dimecres, 6 d’abril del 2011

CORRIENTES CIRCULARES


Cuando estabamos a punto de irnos de Baños apareció en escena Nelson, el primo de Martín. Y, podriamos decir, este fué un momento clave en nuestro viaje... la aparición de Nelson, el person...
Nos dijo que estaba en el pueblo y quedamos. Cuando lo vimos aparecer nos quedamos las dos flipadas. Un tipo alto, con la melena al viento, con unos andares muy peculiares y con rasgos índios muy marcados. Iba saludando a todo el mundo por la calle... y como el tío es un liante nos convenció para cambiar la ruta e irnos con él hacia la selva.

Esa noche nos quedamos a dormir en casa de su amigo Pato y su mujer Maria. Otros que tal. Sobretodo el Pato, que debia tener unos 60 años e iba todo el día fumado y sonriendo. El tipo estaba subido en su parra, ahi, más agusto que un arbusto. Lo curioso del tema fué que, cuando yo estuve con Eva (la chica de Albacete que vive en Lima) visitando el distrito de Comas (donde ella esta haciendo el estudio) conocí a Jorge y Santiago. Jorge es uno de los organizadores de un encuentro de teatro muy famoso que hacen en Comas en mayo (FITECA). Y Santiago estaba allí ayudándoles. Pues el Santiago este me habló de una asociación cultural de la que formaba parte, que hacian teatro con el objetivo de recuperar sus raices. Actuaban en las escuelas, etc. Y que los componentes ahora estaban en Ecuador, pero que me iba a dar su contacto para quedarme en su casa cuando fuese. Pero resultó que como me puse a hablar con el chamán, llegó el bus, me subí rápido y al final no me dió el contacto. Bueno, pues Maria, la mujer de Pato, era la creadora de este grupo. Y sus hijos los componentes. Que casualidades.
Al rato de estar allí llegaron uno de los hijos y una pareja (ella de Madrid y él de Ecuador). Parecia como si todos estubieran drogados, o fumados, o yo que sé, porque la calma de esa gente era espectacular. Estaban como flotando en una nube de colores.. Pero eran super majos. Al hijo de Maria me lo había cruzado dos veces el día anterior cerca de Ámbato, y nos habiamos quedado un rato mirándonos, porque era como si nos conocieramos o algo así.. Y mira tu por donde era el hijo de Maria, uno de los componentes del grupo del que me habían hablado en Lima...
La parejita eran encantadores. Y también resultó que el chico, Lenin, era super amigo de Kepa (el vasco de Misahualli..). Tío, que noche más rara... Yo ya me sentia medio ecuatoriana..como si ya conociera a la mitad de los habitantes del país o algo así..

Al día siguiente esperábamos a Martín para ir los 4 hacía la selva. Pero el tío, como es un impresentable, nos dió plantón. Así que los 3 de la pandereta salimos hacia Puyo y de ahí nos adentramos hacia la comunidad Ola Vida. Fuimos a visitar la cascada que lleva el mismo nombre, ola vida, y nos perdimos un poco... (y eso que el notas del Nelson ya había estado allí mil veces y que ha sido guía y no sé que histórias más, pero como el tío esta como un cencerro, a saber..) pero nada grave. Y nada, solo llegar a la cascada se pone a diluviar. Así que baño bajo la llúvia... Y el Nelson a lo tarzán, saltando por todos lados... y gritando como un zumbado.


Después del remojón nos fuimos a visitar a otra comunidad y eso fué una risa. La comunidad era bien bonita, pero el chamán... ¡¡tela con el chamán!! El padre de Claudia tuvo un accidente y esta quería un ungüento para su pierna, que la tiene aún mal. Pues bueno, el tipo nos hace pasar a su “despacho”. Iba como colocado (si tío, no sé que coño pasa en este país...) y no paraba de fumar. Se pone unas plumas en la cabeza, se cuelga unos collares y se sienta frente a su mesa llena de piedras e histórias y Claudia delante. Entonces empieza a decir (como si estuviera en trance): “comunicando, comunicando, 20 12, comunicando” y bueno, luego parece ser que la cosa o persona con la que se estaba comunicando le contestaba y el iba diciendo. “ya” y separaba una piedra, “ya”... y así un rato. Hasta que llega el momento culminante de la visita en el que el tío coge un, a ver como lo explico.... ¿sabeis ese juguete de cuando eramos pequeños que es un mono trapezista y tu vas apretando a los botones de los lados para que este haga piruetas? Bueno, pues una cosa de esas pero de madera y en vez de un mono, un coyote. Pués esa es la imagen, el chamán con plumas en la cabeza, collares en el cuello, cigarrillo en una mano y en la otra dándole a lo botones para que el coyote hiciera piruetas (a mi hay me dió un ataque de la risa y tuve que hacer un soberano esfuerzo para aguantar el tipo.. bueno, yo y todos..). Hasta que el coyote se quedó colgado de una pierna y él dice: “Ahi esta. Ya lo veo. Es la pierna izquierda, ¿no?” y Claudia: “Pues no, creo que es la derecha” (que ya es mala suerte, tenía un 50% de posibilidades de acertarla y va y el puto coyote se le queda colgado de la pierna equivocada..). Y entonces dice: “ah, ya, ya...” y no sabía muy bien que hacer... Así que empezó a preguntar que le habían dicho los médicos. Y Nelson: “Pues los médicos dicen que bien, entonces claro, hermano, si ya esta bien, tiene razón, no le necesitamos..” y nos dice de irnos. I el chamán mirando un vaso y diciéndonos: “no, esperen, aquí, aquí se ve muy claro!” y Claudia “¿el que?” y Nelson: “que nos vamos hermano que llega la noche y no llevamos linternas..” y el chamán: “ya, ya, pero vuelvan mañana” y Nelson: “claro, mañana a las 6 de la mañana estamos aquí”.. y yo partiéndome de la risa. Salimos los tres descojonados. ¡¡Que momentazo nos regaló el chamán!!
Al día siguiente paseo en canoa, visita a un mirador, a otra comunidad.. y ya abandonamos el lugar.

De ahí vuelta a Ambato, donde dormimos en casa de otro “brother” del menda. Otro person, claro esta. El diablo.

Al otro día salimos tempranito hacía Canoa, en la costa. Nelson tiene allí una casita con bastantes habitaciones (también se llama casa sol) y las acostumbra a alquilar a otros artesanos, todos unos hippies.
El viaje hasta Canoa fué espectacular. Un paisaje super bonito. Nos encantó. Y el último medio de transporte que cogimos hasta llegar fué una ranchera (guagua) íbamos en el techo y fué una gozada. Muy bonito, de verdad.

Y nada, llegamos a Canoa. Solo llegar nos encontramos que estan grabando un cortometraje que formará parte de un largometraje de muchos cortos. ¿Me explico? Y claro, nos acabamos apuntando para hacer de extras al día siguiente.
Visita por Canoa, cenita y luego fuimos a tomarnos algo al restaurante de Asier, otro vasco que vive por aquí.

Cuando ya nos íbamos a dormir (porque al día siguiente teniamos que trabajar, que a las 7h de la mañana nos esperaban para el rodaje) nos topamos con los “mariachis” de Canoa. Un grupo de hombres (todos bebidos, claro está) y dos de ellos tocando la guitarra. Y allí estuvimos cantando con ellos. Fué muy auténtico. Luego al acabar la actuación el guitarrista cantante Ramoncín, que era un viejo, gordo y borracho, vino a abrazarnos y a contarnos lo mucho que nos queria. Fué una velada bien chévere.

Como Nelson creia que no había bebido todavía lo suficiente, se pilló un cartón de vino. Y aquí que nos vinimos, a su casita (que esta super chula). Nosotras nos fuimos a dormir y él se quedó bebiendo y escuchando música. Cuando ya estábamos dormidas a Claudia le cayó un gato del techo (porque se coló por allí) que la despertó y como Nelson tenía la música super alta esta empezó a gritarle: “Nelson, baja la música” y el tío renegando de las mujeres, que solo hacían que pedir.
A todo esto llegan 4 españolitos estúpidos que estan durmiendo aquí y se ponen a discutir. Por lo visto uno de ellos había discutido con una ecuatoriana sobre España y se habían acabado pegando y este había pegado también a su novia. Y se ve que el tío se puso a llorar con mucho sentimiento y decía que se iba a dormir a la playa porque no se merecia dormir en la casa del sol. Un drama. Entonces Nelson bajó a hablar con ellos y le decía que no se fuera, que le iban a robar y que se callaran por respeto a los vecinos. El otro llorando a saco y Nelson flipando porque lloraba y diciéndole que era una nenaza. Parece ser que se calma la cosa y Nelson sube y vuelve a poner la música a tope. Y Claudia se levanta super cabreada. Yo hasta ahi no me había enterado de nada. Me levanto y vuelve la pelea entre la pareja esta. Y Nelson vuelve a salir, pero todo borracho. Yo salgo con él y eso era para verlo. Un dramón, que si me voy, que si me pega.. ¡madre mia! Y el huevón del Nelson gritando: “pues vete. En mi casa no quiero gente como tu!” y luego: “no te vayas, que te van a robar”.. y venga a decir sandeces todos. Y yo: “venga Nelson, callate, que vas borracho”... Bueno, un show, de verdad.. Cuando se calmaron vuelve Nelson y otra vez la música a tope pero esta vez incorporó la harmónica... Nos armamos de paciencia y nos dormimos como pudimos por no salir y meterle una óstia. Bueno, surrealista todo. Aquí la gente esta fatal...

Y como no, al día siguiente llegamos 1 hora y media tarde al rodaje. Pero bueno, por suerte aún no habían podido empezar (este país funciona así..). Entonces pudimos participar. Nosotras eramos el grupo 1 que es el que esta delante y el que se quedó hasta el final.. O sea, que eramos las protagonistas de los actores secundarios... no esta mal, ¿no?? Nuestra función era la de mirar un eclipse de sol con una radiografía.
Hasta nos pagaron 7 dólares. Bueno, la película se titulará “Tenemos que hablar” y saldrá a principios del próximo año. ¡¡Todos atentos a la cartelera!!

Después de un par de días en Canoa, Claudia y yo ya conociamos a medio pueblo y una buena parte de los cotilleos. Nelson nos presentó a algunos de sus compis y cada cual peor. En especial Jacinto el Planeta... Telita... ¡¡Como nos hemos reido con el Nelson y compañia!! Es que yo estoy acostumbrada a conocer personajes, pero tantos seguidos y encima todos amigos de una persona... ¡buf!.. demasiado..

El flautista de Jambelí, yo, Nelson y Jacinto Planeta
El último día en Canoa estubimos visitando Bahía (cerca de Canoa) pero no tiene mucho de interés. Esa tarde llegó Violeta. Por la noche, como al día siguiente Nelson ya se iba hacía Suiza (vive allí), aparecieron por la casa algunos de sus amigos e hicimos una fogata. Allí estubimos, alrededor del fuego tocando y cantando (bastante desafinadamente). Y la gente, entre que ya llegaron un poco bebidos, y que con la música se fueron animando poco a poco, nos brindaron unas de las situacions más cómicas y absurdas de aquella semana. Claudia y yo nos reimos tanto que, almenos a mi, me dolía la barriga. Pero es una de esas situaciones que no se pueden explicar con palabras.... Porque al final, encima, solo quedamos los veteranos y Claudia, Sara (una chica artesana super maja) y yo, y eso ya fué una locura... Entre un colombiano que estaba zumbado que solo hablaba mierda, Nelson como un indio que parecía, a veces poseido y otras veces un teleñeco, el flautista de jambelí tocando sus flautas e intentando hacer cantar a su perro... Cada loco con su tema... Una gran noche..

 
Y al día siguiente ya nos despedimos de Nelson. Fué raro porque, mira que he conocido a gente en el viaje, me he tenido que despedir veces.. pero despedirme de este hombre fué distinto... Es un tipo tan peculiar, tan diferente a cualquier persona de este mundo que cuando se va deja como un vacío.. No sé como explicarlo.. Y mira que esta absolutamente loco... Pero es el alma más libre que jamás he conocido. Debe ser un sentimiento parecido al de cuando Mary Poppins se va porque ya ha acabado su trabajo...
Y así se fué, con la música de Bumburi sonando de fondo como en una película, obra de teatro o musical. Como si se tratara de la mejor escena de su vida. Se fué, tal como había llegado, con su melena al viento, su sonrisa de oreja a oreja y rodeado de magia y de misterio. Un tipo grande este Nelson.

Nosotras ese día también volamos hacía Monpiche. También costa. El pueblo esta bonito, pero la playa es genial. Es paradisíaco. Encima nos fuimos a bañar a una playa un poco apartada del pueblo y estábamos solas en el paraiso. Una gozada. Justo donde acaba la arena de la  playa empieza el bosque tropical.
Allí pasamos un par de días y luego decidimos salir hacia Quito. Dió la casualidad que conocimos a 4 chicos que iban hacia allí y nos acoplamos. Fué un viaje entre bonito y un poco duro, porque, al no caber dentro, ibamos estiradas en el maletero de la pick up. Y pasamos de la insolación a la hipotermia. Pero nada grave.


En Quito, la primera noche, nos alojamos en un hostal y corpartimos habitación con Jonathan. Un tío de Zaragoza que le tenia un aire a Torrente. Era el típico españolito un poco tocado de tanta fiesta en la ruta del bacalao. Pero era gracioso.
Estubimos visitando Quito, que es bastante bonito.

Al día siguiente fuimos a Otavalo, que es un pueblo en medio de las montañas muy lindo. Los sábados hacen mercado y esta muy bien. Aprovechamos para cargar de regalos. Sobretodo el notas del Jonathan, que compro cada cosa mas rara... ¡que tio!

Mujer en Otavalo
Por la noche salimos de fiesta a celebrar el cumpleaños de Violeta. Como ella ha estado aqui viviendo 5 meses fuimos con sus amigos. La fiesta estuvo muy bien. Como imaginareis estaba lleno de personajes... Pero esa es la clave. Aunque, para mi, el mas pecualiar era Jonathan, que se pegaba unos bailes que te partias. Un notas.
Aunque la conversación que tuvimos con Pato (el chico que nos alojaba a partir de la segunda noche) tampoco tuvo desperdicio.. Nos hablaba de los honguitos. Que el iba a buscar honguitos a no sé que lugar de la montaña donde había un tipo al que llaman el “guardian de los honguitos” que es el que se ocupa de las setas... Una cosa freaky, pero freaky... Aunque debo reconocer que me muero de ganas de conocer a ese guardian... Y luego nos explicaba el agradecimento que le daba a la pacha mama por proporcionarle honguitos así como maizito y otros productos varios para el consumo y el disfrute.

Y nada, un par de días mas en Quito descansando, visitando... Fuimos a la mitad del mundo a visitar el museo que hay. Es ta chulo porque te explican curiosidades (te enseñana como cae el agua por el deshague en el hemisferio norte, en el sur y en la linea ecuatorial.. y otras curiosidades. Interesante.

Llegó el momento de la despedida de mis niñas con las que lo he pasado super bien. ¡Las echaré de menos!! La verdad es que ya tenia ganas de viajar con mujeres.. ¡que solo me encuentro hombres!! Y ha sido genial viajar con ellas.
Yo tuve que volar para Colombia porque en 1 semana tenia el vuelo a España desde Bogotá. 


Cuando estaba cerca de la frontera con Colombia veo a dos mochileros y les pregunto si van hacia la aduana. Me dicen que si y de ir juntos. Son una pareja, el de Ecuador y ella de Cádiz. Empezamos a hablar y veo que son artesanos. Les comento que hace poco he estado en Canoa con muchos artesanos en casa de Nelson... ¿y no va y el chico es primo de Nelson?? ¡Que son uña y carne! ¡Que fuerte me parece!! Y resulta que estuvieron en casa de Nelson la semana anterior a nosotras y que Nelson me habia hablado de ellos y que estuvimos en casa del chico en Ambato y conocimos a sus padres y hermana... ¿El mundo es muy pequeño o a mi me pasan cosas raras? Total, como creo que es cosa del destino el haberlos encotrado y ellos me proponen de viajar juntos porque dicen que ya soy como de la familia (me llaman la prima), me uno al grupo y nos dirigimos a San Agustin.

Después de dos días de viaje llegamos a San Agustín. Un lugar francamente mágico con una energia muy buena. Fernando e Isa iban a trabajar en la Fundación Viracocha. El lugar lo regenta Stefan, un alemán con muy buena onda. Los voluntarios trabajan cada mañana 5 horas en el campo. De lo que cultivan dan de comer a cada día a los niños con menos recursos económicos del pueblo. La verdad es que lo tienen muy bien montado y hay muy buena organización.

Y allí que me voy yo. ¿Quien me iba a decir a mi que me iba a pasar los últimos días de mi viaje trabajando en el campo?? Pues si, si. Allí, abonando la tierra, sacando malas hierbas... Trabajo duro, pero agusto.

La verdad es que los días en San Agustín fueron de auténtica tranquilidad. Lo pasé muy bien. Con Isa y Fernando super bien y con los demás muy buen rollo. Yo compartia habitación con un colombiano muy curioso. A veces me recordaba a un pintor francés, otras a un fotografo, también francés, otras a un psicólogo loco, otras a popeye... Era un tío super peculiar, pero conectamos guay. Lo bueno del caso es que me insinuo que me casara con él porque quiere la visa para poder viajar libremente por Europa ¿?¿? Bueno, mira, por lo menos es sincero.... No es amor, es necesidad, o lo tomas o lo dejas... Y yo le dije que no... que se buscara otra europea... Lo bueno es que me dice; “ok, no te estoy presionando”... y es que solo faltaria... ¿no? 

Y nada, ya de San Agustín a Bogotá. Viajé con Tim y Nathalie (voluntarios de Viracocha) y pasamos el día dando vueltas hasta que yo ya me fuí a coger el avión hacia Barcelona... Y el 5 de mayo mas!!

diumenge, 27 de març del 2011

LLEGADA A ECUADOR

Al día siguiente de despedirme de Kassem (tras pasar un día más de relax en Zorritos con Waiki y Heidi haciendo nada pero disfrutando mucho) me pillé el bus dirección Cuenca en Ecuador.

Al llegar me fuí a un hostal en donde compartí habitación con Claudia y Violeta, dos chicas catalanas de puta madre. Decir que el hostal estaba genial. Su dueño, don Luís era un tipo muy agradable (¡¡y nos preparaba unos desayunos inigualanes!!). Si alguién tiene intención de ir a Cuenca que no dude en alojarse en Casa Sol (preguntadme la dirección).

La cosa es que llegamos a Cuenca por carnavales. Esto, así, a primera vista, podria parecer una suerte pero..... nada mas lejos de la realidad... Aquí para carnavales se dedican a mojar a la gente y tirarles una especie de espuma de afeitar, maizena y no sé cuantas historias más. Lo peor de todo son los coches. La peña va en camionetas y te tiran globos y cubetas de agua al vuelo. Al principio hace gracia, pero dos días después solo quieres un lanzallamas para quemarles el coche... y lo que haga falta...

Al día siguiente de llegar nos fuimos a un pueblo cercano, Paute, con la intención de ver algo típico de carnavales (desfiles, espectáculos, etc.) pero no había nada de eso. Lo único que vimos fue una especie de feria que habían montado (con sus atracciones y sus tómbolas) y toda la gente bañándose en el rio y tirándose agua y espuma. No hace falta decir que quedamos bien empapadas y llenitas de todo.
Como no había nada de mucho interés, decidimos volver a Cuenca e ir a un concierto que hacían con motivo de los carnavales. Intentamos pasar hacia en medio de la gente para poder bailar y disfrutar del concierto, pero cada vez que nos adentrabamos nos acribillaban con el agua y la dichosa espuma. Así que desistimos y nos quedamos en la “periferia” del público. 

Claudia y Violeta llenas de todo



Lo mejor de todo era un tipo que al llegar nos estuvo hablando un rato y después nos iba persiguiendo por todos lados. Era un señor de unos 60 años, buen hombre, pero hacía como de guardaespaldas. Iba con su chandal y sus gafas de sol y se quedaba a unos metros nuestros con los brazos cruzados y observándonos. Cuando nos reiamos se reia en la distancia. Y de vez en cuando venia a comprobar que estabamos bien.

Al día siguiente decidimos quedarnos por Cuenca a visitar la ciudad. La pena es que para carnavales todo esta cerrado y aunque la ciudad es super bonita no deja de parecer una ciudad fantasma. Así a modo informativo decir que Cuenca es patrimonio cultural de la humanidad, que es la ciudad donde mas niños feos hay (yo nunca habia visto tantos niños pequeños feos, de verdad) y que hay mucha gente con problemas nasales (el que no lleva una tirita, tiene la nariz vendada o una deformidad).
Encima, al tener que caminar en tensión por miedo a que te empapen tampoco ayuda a poder disfrutar la ciudad 100%.. Pero bueno, nos lo tomamos con buen humor. Y eso que solo salir del hostal, a dos calles, pasó una de esas furgonetas y nos tiró una cubeta (o 4, no sé) de agua que nos caló hasta los huesos. Quedamos bien empapadas...

Después de andar callejeando y visitar el mirador de la ciudad, nos fuimos a un parque donde nos habían dicho hacían actividades para el carnaval. Y eso fue espectacular. Voy a intentar explicarlo, pero eso uno tiene que verlo para poder entenderlo..
Tenían montado un escenario que, con el viento, se les caia por momentos.
Hacían concursos a los que ellos llamaban juegos tradicionales, pero vamos, eran carreras de sacos y actividades típicas de un sábado por la tarde en el esplai.
Tras los juegos un poco de música con Michael Orellana. El tipo era un entusiasta y no paraba de gritar: ¿donde esta el grupo mas alegre? Y nosotras, super integradas, como siempre: “¡aquí, aquí!”. La verdad es que acabamos formando un grupo bastante alegre... 

El grupo mas alegre
 Y para rematar la jugada hicieron el partido cómico. Se enfrentaban el equipo de los burritos y los payasos contra las cholas. Eso era como el Grand Prix del verano con la gente disfrazada, la pelota gigante y las correspondientes ostias. Solo faltaba la vaquilla y Ramon Garcia presentando el evento. Que risa, porfavor. Una cosa de lo mas surrealista. Pero bueno, otra cosa no, pero reirnos nos reimos un rato.

Claudia y Vileta se fueron al día siguiente hacia el sur a una ONG a contar árboles, y yo al final me quedé un día más para poder conocer Cuenca en movimiento. Y la verdad es que mucho mejor.

De ahí camino a Riobamba. La ciudad en si no es muy interesante. Bueno, el centro es bastante bonito, pero no hay mucho que ver. Lo que si merece la pena es el Chimborazo. Esta muy cerca de Riobamba y es el punto mas alto de Ecuador. Un volcán inactivo. Esta a unos 6300 msnm. Y es super bonito. Me duermo y al despertarme me dicen que he llegado a la luna en vez de al Chimborazo y me lo creo.. (lo único que me haria sospechar serian las llamas, que esta lleno..). 

En la entrada había dos autobuses de un colegio que subian hasta el primer refugio (que se puede llegar en auto). Así que me aclopé y subí en el bus con ellos. Se llega hasta unos 4500 metros y de ahi ya tienes que ir andando hasta el segundo refugio que son 5000 metros. Me hice coleguita con una profe y subí con ellos. Hicieron grupos de alumnos y yo era la responsable de uno de ellos. Así que mi grupo y yo subimos rapidito hasta el segundo refugio. Y eso fué un soberano error, porque a mi al llegar me dolian los oidos un montón y me daba la impresión de que me iba a explotar la cabeza. Así que tuve que dar media vuelta y volver hacia abajo. Pero, a mi parecer, visitar el Chimborazo merece mucho la pena.

De Riobamba salí hacia Ambato. En el bus para cruzar la frontera había conocido a un chico, Martín, que es de Ecuador pero vive en Valencia. Me dijó que cuando pasara por Ambato lo llamara que podia quedarme en su casa y eso hice.
El y sus hermanas me llevaron a visitar la ciudad y por la tarde salimos los dos y una de sus hermanas hacia Baños.
Baños es una pequeña ciudad muy turística rodeada de montañas bastante bonita. Uno de sus principales atractivos son sus aguas termales.
Esa noche salimos de fiesta y fue la fiesta mas patética que yo he presenciado en mi vida. El lugar estaba lleno de rubi@s colorad@s que no saben gestionar su borrachera. Estaba plagado de peggies ligando con ecuatorianos y el patron de comportamiento era el mismo para todas.. Yo me entretenía viendo los rituales de apareamiento que seguian.... y si se hubieran visto con mis ojos.... tela...

Al día siguiente salimos hacia Misahualli. No es selva, pero ya casi. Nos cogimos una barquita que te lleva a pasear por el rio y a ver un museo de trampas y luego una comunidad donde se disfrazan y bailan “bailes típicos”. Todo super tourist, pero el paseo estuvo bonito.
La hermana de Martín se tuvo que ir porque el lunes trabajaba y nos quedamos él y yo.
Yo habia visto un albergue con un aguru dibujado, así que para alla que fuimos. Y no me equivocaba, el lugar era de Kepa, un vasco genial. Un tio al que le ha pasado cada cosa en su vida, ha vivido unas historias que son para flipar. Pero para flipar de verdad. No las voy a contar aqui, pero solo decir que a veces la realidad supera la ficción. Y, evidentemente, mientras mas raro, peculiar o extravagante es el individuo en cuestión, mas buenas migas hago yo con él... Así que con Kepa muy buena onda. También estaba alojado allí un francés muy majo, Sylvano y allí estuvimos de cháchara hasta las tantas.
Martín comentó que podriamos quedarnos alli un par de días (el sitio estaba genial), pero resultó que el tio pretendia tener una aventura conmigo (para variar... cosa que me aburre y cansa bastante). Bueno, pues eso, que como, evidentemente, no consiguió nada conmigo, al día siguiente le entraron las prisas por irnos... Y yo, que habia dejado la mayor parte de mi equipaje en su casa, y que no tenia ningunas ganas de volver, me tuve que aguantar y regresar a Ambato... Pero muy digna.. ¡Solo faltaria...!

La cosa es que Claudia, la catalana que conocí en Cuenca, me había escrito porque se cansó de contar árboles (normal..), y me dijo de viajar juntas. Violeta iba a quedarse una semana más en la ONG. Así que quedamos en Baños. A partir de entonces Claudia, que es un “miniyo”, se convertiria en mi pequeño saltamontes. Pasamos allí un par de días. Fuimos a las termas, al mirador.. Al segundo día nos alquilamos unas bicis y fuimos a ver las cascadas de alrededor de la ciudad (un paisaje muy bonito). En la última cascada, la del paylon del diablo, conocimos a Ámbar, una bruja-artesana muy buena. La tía nos contaba los trabajos que hacia, como tirar el tarot, baños con leche de cabra, amarros, etc. Decía que su mejor cliente era un tipo de la mafia al que no sé que le hacia en el equipaje para que cuando pasara los controles en los aeropuertos no le pillaran la droga.. La que estaba montada en el dólar era su abuela, que también es bruja y solo trabaja para la mafia... Otra historia rara.. Pero bueno, la tipa nos cayó muy bien y quedamos en vernos, tal vez, por la costa.

Y al día siguiente ya apareció en escena Nelson.... Pero eso ya es otra historia que dejo para la próxima entrada.

dilluns, 7 de març del 2011

DE LA CALANGO EXPERIENCE Y OTRAS HISTORIAS

Contra todo pronóstico (o tal vez siguiendo los pronósticos...) me quedé en Lima. Fue un poco una estancia obligada ya que me encontré mal 3 o 4 días (tranquilos, nada grave, pero aquí si no comes carne lo tienes jodido... y luego te dan estos bajones de energía y de todo). Ya el jueves, cuando me encontraba mejor, decidí que para dos días que quedaban para el fin de semana, ya me esperaba e iba a la última y gran fiesta de Calango. Además, a César y a los demás les hacia ilusión que fuese y con lo bien que se han portado todos conmigo me sentía un poco en deuda...

Después de visitar con Eva, la chica de Albacete, el distrito donde ella esta haciendo su estudio antropológico y presentarme al chamán y a toda una serie de personajes de lo más pintorescos, el sábado por la mañana salimos temprano hacia Calango preparados para vivir la última Calango Experience.

Al llegar yo me quedé con los chicos reponiendo cervezas enlos congeladores y Eva se fue con la familia de César a la casa. Pues nada, estos ya me secuestraron y me tuvieron toda la tarde dando vueltas a lo tonto por la zona. La cosa es que, a 6 o 7 horas del concierto, no tenian reunido todo el dinero que necesitaban para pagar a la orquesta y fuimos de casa en casa de sus conocidos pidiendo préstamos (porque si el grupo no cobra antes de subir al escenario no actúan). Además, el escenario que había montado era pequeño (no cabía todo el grupo al completo) y estaban intentando que lo cambiaran (repito, a 6 horas del concierto) y tuvieron que ir a discutir con no sé cuanta gente (al final lo consiguieron, pero no veas lo que costo..). A todo esto, no paraba de dar vueltas por allí un moto-carro (es como los tuk-tuk de la India) anunciando el circo de los enanos con 2 enanitos dentro del carro que iban hablando por el altavoz. Francamente surrealista. Me acordé de la Diana, sin duda ella tiene que ir a ver ese circo..jeje!                                                                                                                                      Después de 3 o 4 horas en el coche tragando polvo (porque no todas las carreteras están asfaltadas), pasando calor y viendo a los enanos dar vueltas anunciando el puto circo, yo ya empezaba a estar un poco mosca. Por supuesto me asaltó la pregunta: ¿y yo que coño estoy haciendo aquí? Pero rápido me mandé callar porque en el momento en que decidí quedarme para el fin de semana supe que, durante el transcurso de los dos días, esta pregunta iba a asaltar mi mente por lo menos, y en el mejor de los casos, en una ocasión (es algo que forma parte de la Calango Experience).. y aún así decidí quedarme... ¿sadomasoquismo??
Después de la tortura volvimos a Calango y ya me encontré con Eva. Tras desahogarme, estuvimos reflexionando largo y tendido sobre el choque cultural entre nosotras y los peruanos. Y la verdad es que nos echamos unas risas de esas que te duele la barriga. No me podía reír más...  Fue así como volví a reponer energía para afrontar la noche de fiesta y desenfreno que se nos presentaba por delante.
Cuando llegamos al recinto el grupo 5 estaba haciendo las pruebas de sonido (que vendría a ser lo mas normal del mundo, que a la hora de empezar el concierto uno este hay con las pruebas, vamos... pero teniendo en cuenta que 4 horas antes estaban montando el escenario he llegado a la conclusión de que aquí la normalidad se mide por unos parámetros que yo desconozco...).  
El grupo 5 es lo más de lo más en tema cumbia en el Perú. Y si Marco Antonio era la voz de oro del Perú, ¿a que no sabéis quien son el grupo 5? Pues el grupo de oro del Perú.. ¡¡ese ingenio!! ¡Si señor..!!   
                                                                                               Pues nada, eso, que allí estábamosesperando a que acabaran con las pruebas. Lo más bueno de todo era el camerino donde el grupo estaba esperando, que no era otro que su autobús. Lo tenían plantado en frente del escenario y allí estaban ellos, mirando por las ventanillas... Y la gente en la puerta del bus, esperando a que salieran para gritar y hacerse fotos con ellos. 

Por supuesto allí también estábamos Eva y yo, integradas 100% en la fiesta y esperando a los artistas (que son todos feos, ni uno se salva, una lástima de grupo, de verdad..) como las que más. Y nada, ya cuando salieron eso fue un alboroto, tal como si hubieran aparecido en escena los mismísimos Back Street BoysEva me decía: “tía, ¿te das cuenta de que tu y yo aquí no pintamos nada? Y mira que yo pinto poco, pero es que tu..... ¿que dirían tus amigos si te vieran aquí?” (vaya, y sobretodo mi hermano pequeño... tendría tema para rato..).    
Parte de la familia de César y Eva en medio blanca como una virgen inmaculada
 Pero el caso es que me lo pasé bomba. Tengo que reconocer que me ha acabado gustando la cumbia.... ¡jajjaja! Como estaba por allí toda la familia de Virginia (IrmaSandra, las hermanas de César, las tías, las primas...), los organizadoresEdwin (el que se seca con secador), y más gente que había conocido los 2 días anteriores, pues me lo pasé genial. Me venían a buscar unos y otros e iba de lado a lado y todo el mundo me invitaba a bailar, a beber, a charlar con ellos... Super buena gente todos. A lo tonto se hicieron las 8 o 9 de la mañana y no veas al día siguiente la resaca... ¡vaya tela!!
Después de las experiencias pasadas la mejor opción, sin duda, fué coger un bus a nuestra bola para regresar a Lima pasando de César y de todo el mundo (porque esperar a alguien significa quedarte atrapado en Calango por lo menos un día más, haciendo cosas raras como puede ser bailar alrededor de un árbol cargado de regalos como escobas o recogedores).

Dos días después al día le costo amanecerse, no como a mi. Me dio la impresión de que al sol le daba pereza despertar ya que no se digno a aparecer hasta media mañana en plan: “oye, andaré por aquí, pero si no os importa, hoy no estoy para nadie..” (tampoco vamos a quejarnos, sus días de descanso necesitara, que pinta de chino no tiene). Lo mejor del caso fue cuando abrí la ventana y vi que el viento soplaba.... Me traía noticias de lugares lejanos aún por descubrir y me las susurraba al oído... Fue así como mis alas empezaron a desplegarse, lentamente. Costo un poco, porque después de tantos días estaban casi averiadas. Pero que dulce fue sentir como se desperezaban pausadamentetomándose su tiempo para aceptar que se ponían de nuevo en marcha. Me empezó a invadir la emoción de aquel que esta a punto de empezar una nueva aventura sin saber que sorpresas le depara el futuro.. La exaltación de volver a ponerme en marcha, carretera y manta, preparada para nuevas andanzas. Aún y la tristeza de tener que volver a separarme de personas fascinantes a las que sin duda echaré de menos. Y es que, al final, uno acaba por apegarse a aquello que ve todos los días.... Pero forma parte de la aventura y, sin duda, esas personas son las que hacen tan especial el camino. Así que nada, echaré de menos sobretodo a César y a Eva. Las risas con Eva partiéndonos de todo, en especial de César y su narcolepsia, dándole al piloto automático para enfrentarse al duro oficio que viene a ser vivir... 

Así que caminito de Ecuador, haciendo parada en Zorritos, al norte de Perú, donde me esperaba Kassem, el loco de la colina francés, quien dice de mi que soy una mujer del espectáculo, porque, según él, mi vida es como un espectáculo.

Uno de los puntos claves de un viaje como este serian los medios de transporte. A veces tienes suerte y te toca uno decente. Pero otras, como vendría a ser este caso, te toca una mierda de bus pulgoso en el que te tienes que pasar 17 horas maldiciendo tu suerte. Viajé con Civacompañia que no recomiendo para nada. Además de que el bus era como una lata de sardinas, tuve la fortuna que se sentó delante mio el comodón del autobús. El tipo iba casi estirado encima mio. Le podía ver hasta los piojos de la cabeza. Me venían ganas de decirle: “ven, tumbate aquí, que te acuno en mi regazo”. Y a la que se acercara: ¡PAM! Patada en toda la boca (o en los huevos, que más duele). Y un problema menos. Porque de eso se trata, ¿no? De ir eliminando problemas...                                                                                                                A todo esto el bus iba con un retraso de 3 o 4 horas. Encima habían vendido el mismo asiento a dos personas diferentes (cosa que lo retrasaba todo aún más). Así que había rebelión en el bus. La gente gritaba y se quejaba cada vez que subía alguien de la compañia en cada pueblo. Yo no sabia si reirme o unirme al club de la lucha. Opté por reirme, porque no tenia ganas de estresarme.
Y nada, después de un viaje horroroso llegué a ZorritosKassem estaba alojado un poco alejado del pueblo, en una especie de paraíso estrafalario. El dueño del hostal-camping era un catalán muy peculiar, rollo músico loco. Por lo visto es un artista bastante conocido. Tenia 19 perros, 10 de los cuales dormían con él en su cama. A mi, como amante de los animales y en especial de los perros que soy, eso no debería sorprenderme, pero es que... ¡vaya perros!. Eso no eran animales, eso era un error de la naturaleza. Se trata de una raza peruana. Por lo visto los incas veneraban a estos perros y se ve que son animales con propiedades curativas (por eso duerme con ellos) pero son francamente horrorosos. Son perros sin pelo, como hipopótamos en forma canina. Y no sabría decir si me recuerdan a ratas gigantes, a hienas o a que.. Lo peor del caso es que mientras desayunaba los tenia allíobservándome, con su cara de rata y sus 4 pelos mal puestos en la cabeza... Parecían dispuestos a joderme el desayuno.. 
La imagen que tenía que ver desayunando. ¿Como podía sentarme bien la comida?
 A todo esto decir que el lugar es fantástico, realmente como un paraísoTeníamos la playa para nosotros solos. Y el dueño es un tío genial. Así que si alguien se deja caer por Zorritos que no dude en alojarse en “Las tres puntas” porque no se arrepentirá.
Mi amiguito francés se había pillado una tienda de campaña en primera linea de mar. Yo opté por una habitación con su colchón y esas cosas. La gente que “residían” allí eran todos unos raros. Estaba Heidi, una mujer de unos 60 años que llevaba viviendo 4 meses en una tienda de campaña. Ayudaba en la cocina y limpiando la playa y el resto del tiempo te la encontrabas haciendo nada. Por lo visto se había quedado sin dinero y no tenia muy claro que hacer con su vida. Casi no hablaba español y hacia mucha risa, porque era super entusiasta: oooooooohhh!! Yeah!! It’s beautifuuuuuullll!!.                                       Después estaba un tipo amigo del dueño que Kassem y yo teníamos la teoría que era traficante de drogas. Bueno, de echo Kassem se fue con él (antes de que yo llegara) a un pueblo cercano y no se que historias pasó, pero como que alguien le debía dinero de hacia 3 años y como no le pagaba el tipo había contratado a unos colombianos para que lo mataran. Pero el deudor estaba llamándole para pedirle el número de cuenta para ingresarle el dinero porque no quería morir (a todo esto el Kassem en medio, es un notas también este..). Bueno, en el fondo a mi el tío me caía bien e imagino que mejor así, no fuéramos a enfadarnos y nos enviara a los colombianos.                                                                                                                               Por último estaba Waiky, un peruano artesano con rasgos indígenas, rollo Pocahontas pero en hombre y no tan guapo (porque estos de la Disney se pasan) que se pasaba el día fumado.
Heidi y Waiki
Nos dedicamos a bañarnos en el océano pacífico (que de pacífico solo tiene el nombre) a visitar Zorritos y Máncora, a descansar y a pasear al atardecer viendo las puestas de sol mas bonitas que yo jamás he visto en la vida. Por la noche nos reuníamos la peculiar chupi pandi al completo en la “parcela” de Kassem alrededor de un fuego o tumbados en las hamacas hablando y riendo.
Después de 3 dias de relax, me despedí de mi “hermano” (el me llama hermanita) que ya va rumbo a Francia vía Lima. Como siempre, un verdadero placer compartir caminito con este maestro de la vida. Un buen amigo, compañero de viaje y gran aventurero. Aunque no me despido triste, porque Kassem es uno de esos amigos que haces por el camino a quien, no dudas, vas a volver a ver en muchas ocasiones ya el resto de tu vida. 
¡¡Mucha luz para tu camino Kassem!!

dimarts, 22 de febrer del 2011

SI NO SOPLA EL VIENTO... HABRÁ QUE REMAR

Hace tiempo decidí que el mejor plan era no tener ningún plan. El viento se convirtió en mi brújula y simplemente empecé a dejarme llevar.. La cual cosa te convierte en un ser cómodo y relajado, sin demasiadas preocupaciones.
Y así aterricé de nuevo en Lima, a la espera de ver cual iba ser mi próximo destino. Pero el problema es cuando te levantas por la mañana, alzas tu dedo al aire y.. ¡mierda!¡No sopla el viento!!... Bueno, esas cosas pasan.. Tal vez espero a mañana a ver hacia donde debo dejarme llevar... Y 3 dias después, atrapada en Lima, con una sol acojonante y sin una pizca de aire, empiezo a pensar en la posibilidad de tomar una decisión yo solita... ¡Joder!! ¡Que pereza!!


Dos días después, tras debatir conmigo misma largo y tendido sobre todas mis opciones, salgo hacia Paracas. Desde allí, al día siguiente, pillo una embarcación para visitar las Islas Ballestas. La primera parada que hace la lancha es frente al candelabro (también conocido como el cactus por el consumo de ciertos cactus alucinógenos en la cultura Paracas), una linea de más de 60 cm de la cual se desconoce su procedencia, aunque hay diversas teorías. Una de ellas seria que se trata de una de las famosas lineas de Nazca. Otra, que la hicieron los piratas para marcar donde estaba escondido el tesoro... Pero todo son hipótesis.
  
Continuamos el viaje hacia las Islas Ballestas. La verdad es que me quedé sorprendida. Un espectáculo de la naturaleza impresionante. Un lugar de extrema belleza. Yo estaba emocionadísima, ya que, no solo pudimos ver millones de aves distintas, sino que también vimos pingüinos y leones marinos (y pudimos escuchar su serenata). Altamente recomendable. La lástima es que el recorrido es demasiado corto (son solo 2 horas).

Debía quedarme en Paracas para salir de fiesta con el guia y sus compi tronquis, pero el lugar era de lo más aburrido, así que me fui y ya, una vez en el colectivo, hablando con el conductor, decidimos entre los 2 que la mejor opción era la Huacachina. Y allí me planté esa misma tarde.

La Huacachina es una paranoia de lugar. Llegas a la ciudad de Ica y de allí tienes que tomar un taxi. Dos minutos después de salir de Ica el paisaje empieza a convertirse en desierto. Y en 5 minutos más llegas a un oasis en medio de las dunas. Hay un lago y alrededor todo son hostales y restaurantes. Y ya esta, eso es todo.  El lugar es famoso por la práctica de sandboarding (que es como el snowboard, pero en arena). Así que cogí la excursión para hacer buggy y sandboard. Los buggies es lo mejor de todo. Vas con unos coches por el medio de las dunas en plan rally. Es mucho mejor que el dragon khan o cualquier atracción de feria. Vuelas. Yo flipaba con la estabilidad que tenia el vehículo. Nuestro conductor era un kamikace y se tiraba por las dunas mas altas a la bestiada... ¡Guau!¡Fue genial!
El buggy
 Luego nos llevaron a practicar el sandboarding. Las 3 primeras dunas eran pequeñitas (si querías podías probar tirarte de pie sobre la tabla), pero las últimas ya eran la ostia de grandes. Así que la única opción era tirarse tumbado encima de la tabla. Una locura. Pillabas una velocidad de vértigo y la tabla iba dando botes en el aire. Una experiencia muy divertida. 
La duna pequeña

La duna grande
De Ica directa a Calango, ¡que por nada del mundo iba a perderme yo el concierto de Marco Antonio y su orquesta!. ¿Que decir de M.A. (Marco Antonio), la voz de oro del Perú??. Para que os hagáis una idea, viene a ser como una orquesta de esas de las fiestas mayores (asi como la fiesta mayor de Carme), con la única diferencia de que tocan cumbia. Eso si, las bailarinas siempre tienen que ir medio en pelotas, ya sea enseñando el culo o las tetas, o ambas cosas (la cual cosa tal vez a los hombres les pueda gustar.. a mi, personalmente, la chica en cuestión me parecía un chorizillo embutido en un maillot-tanga de color rojo, con pedrería colgando de sus pechos.. una imagen bastante lamentable... pero vamos, que para gustos colores..).                                                                                                                                                  La otra curiosidad de la orquesta es que hay un individuo que su función, a parte de bailar, es ir diciendo slogans, en plan Justo Molinero, entre medio de las canciones o entre tema y temazo (rollo: “M.A.: la voz de oro del Perú” o “cerveza Cristal, lo mejor para la calor de esta noche”). Después también, en medio concierto, se ponían a regalar CDs y posters firmados por la estrella de la noche (¡que pena que me quedé sin el poster de M.A. para forrar las paredes de mi habitación..!)                                                                 Y nada, allí pasamos la noche, moviendo el esqueleto (yo lo intentaba, pero esta claro que no sabemos mover el culo como lo mueven esta gente... aunque el que hace lo que puede no esta obligado a mas, ¿no? por lo menos me lo pasé bien..). Además, me sacó a bailar Edwin (el chico que se seca el cuerpo después de la ducha con secador) y el bailaba bastante peor que yo...

Al final de la noche se lió. Empezó una batalla campal entre los borrachos y los más borrachos todavía. Tuvieron que intervenir la policía para parar la movida. Lo más cómico del asunto es que, justo en medio de la pista, había dos sillas verdes y un borracho durmiendo en una de ellas con una botella en una mano y un vaso de cerveza en la otra. Pues estaban todos peleando a su alrededor y el tío ni se inmuto. Muy fuerte.
Debido al incidente se paro el concierto y ya no volvieron a tocar. Así pues, sobre las 6h de la madrugada, cuando ya solo quedaban los 4 borrachos de turno, los organizadores y yo, la orquesta de M.A. se fueron en una furgoneta. M.A., que había venido en su propio coche, vino a despedirse de nosotros en plan estrella de Hollywood y cuando va a encender el coche no le arranca. Vino a pedir ayuda. Y Manuel (un amigo que es un cojudo) aprovecho para subir al coche e intentar ligar con el chorizillo, que iba de copiloto mientras hacia ver que trataba de arrancarlo. Y todos los demás (incluidos los policías) empujando el coche alrededor de las dos sillas verdes y el borracho dormido (que, por supuesto, no se enteró de nada) y yo partiéndome de risa. Total, que yo les decía: pero chicos, buscad unas pinzas, que se ha acabado la batería.. pero ni caso.. Así que acabaron cambiándole la batería al coche, para hacerlo más difícil todavía.. 
M.A. logró irse y César, Manuel y yo fuimos a dormir a casa de Manuel. La cosa es que la casa estaba llena de familiares suyos que había venido a pasar las fiestas. Y la madre de Manuel me decía: “ven Sònia, puedes dormir aquí” abría una puerta y, en una habitación había como 20 personas durmiendo, todos por el suelo, colchones.. y yo, “¿pero donde?” “allíallí tienes un hueco” ¿?¿?¿? Yo quería dormir en el sofá del comedor, pero no me dejaba para que no me molestaran (en el comedor también había gente durmiendo en el suelo). Me abre otra puerta “mira, puedes dormir aquí” y 20 personas más.. ¡que barbaridad! Acabé compartiendo cama con César y el novio de una de las hijas.. Aunque poco pudimos dormir porque cada 15 minutos tocaba la charanga.
El árbol con regalos colgados

Nos quedamos otra noche en Calango para asistir a otra fiesta de carnaval, o no sé que era exactamente. Pero bueno, básicamente escuchar música, beber y bailar alrededor de un árbol al que van dando machetazos hasta que cae.                                         
Lo que más me llama la atención es como beben aquí (a parte de mucho), tienen una botella de cerveza, se echan en un vaso y pasan la cerveza al siguiente. El que tiene el vaso bebe (bastante rápido) la cerveza y le pasa el vaso al de la botella. Este se sirve y pasa la botella al siguiente. Bueno, por lo menos es mas ecológico porque no gastan casi en vasos.. En la fiesta esta había una chica con un niño de 1 año o 2 como mucho. Pues tío, cuando le llegaba a ella la cerveza le daba sorbos al niño.. Luego el niño no veas como bailaba..¡Movía los hombros que daba gusto!

Y ya de regreso a Lima. En casa de César, que viven 2 hermanas suyas y Eva, una chica de Albacete con la que me parto de risa. Me explica unas cosas que yo alucino. ¡Lo que no le haya pasado a esta mujer no le ha pasado a nadie! ¡Que personaje de tía! Hasta estuve viendo un vídeo en el que sale ella con Iker Jiménez en Cuarto milenio, porque le pasa cada cosa que flipas... ¡Es buenísima! Dice que tiene un mal de ojo o algo.. La cosa es que esta noche la hija de Carmen (hermana de César) se ha despertado llorando a saco.  Pues Carmen nos ha dicho que cree que es por “susto” porque ayer le cayó una bicicleta encima. Pero que luego le pasará el huevo para ver ¿?¿?¿? Total, nos a contado que es todo un ritual para ver si la niña tiene susto, mal de ojo o no sé que otra historia. Que le pasa un huevo de gallina por la cabeza y luego por el cuerpo, lo abre en un vaso de cristal con agua y ahí sale que tiene (en función de la yema sabe lo que es). Y luego tiran el huevo al w.c. y al tirar la cadena se va el problema. Pues Eva dice que a ella le tienen que pasar unos cuantos huevos... y yo le doy la razón..

Y nada, otra vez aquí en Lima esperando a que sople el viento... Pero aqui hace demasiado calor, así que mucho me da a mi que al final si no sopla el viento... pues habrá que remar... ¿no?