dissabte, 25 de juny del 2011

DE LIMA AL CIELO

De regreso a Lima todo continuaba igual que cuando me fuí. César con sus quehaceres y Eva con sus historias surrealistas de siempre. ¡Que bueno fue volver a verlos!! Pasé un par de días en casa de César y un día después de que Aline llegara a Lima salimos rumbo a Arequipa. El viaje fue, como no, de lo más traumático y es que 15 horas en autobús cuestan de soportar por mucho que viajásemos en el bus espacial, con azafata a bordo como parte de la tripulación y pilotados por el capitán Armando Yaya.
Después de pasar por muchos abismos (en los que a Aline de pocas y le da algo), muchas reclamaciones al capitán Yaya para que moderase la velocidad, picadas de insectos asesinos, quejas continuas de los pasajeros de detrás nuestro y proyección de grandes filmes como "Babe, el cerdito valiente" o "La Cenicienta" versión Hollywood para pubers, llegamos a Arequipa sanas y salvas.
Arequipa no nos sorprendió. Sin más. Pero también hay que decir que visitamos la ciudad en unos 15 minutos y ya lo dimos todo por visto. Aún estábamos traumatizadas por el viaje.
Lo máximo a destacar fue la aparición del que bautizaríamos como "el lamento boliviano". Un boliviano gordo y feo que se dedicó a perseguirnos por todo Arequipa incluyendo una despedida por sorpresa en la estación de autobuses.
De Arequipa viajamos a Puno. Si el bus en que viajamos de Lima a Arequipa parecía un bus del futuro, el bus de Arequipa a Puno parecía llegado directamente del pasado, como si hubiese viajado en el tiempo para venir a recogernos. Una cosa inexplicable. Eso se tiene que ver. Hasta las personas que viajaban en ese bus estaban pasadas de moda. Y encima fueron 5 horas de viaje de lo más incómodo en las cuales solo paramos una vez para ir al baño. Yo me estaba meando y pregunte donde estaba el baño, pero no hizo falta que me respondieran. Me giro y allí estaban todos meando en la explanada sin ning{un pudor... Una cosa bárbara. Así que nada, allá donde fueres haz lo que vieres... ¿no??
Llegada a Puno. Visita relámpago a la ciudad (según Aline, a la ciudad esa tan fea) llena de chifas (restaurantes chinos).
Al día siguiente cogemos una barca rumbo a la isla de Uros, en el lago Titicaca. Són islas flotantes. La gente que habita allí hablan quechua y un poco de español. Es espectacular. Un lugar fascinante. Nosotras nos pasamos el día flipando en colores.  Muy recomendable.

De la isla de Uros fuimos hacia la isla de Amantaní. Allí nos esperaba Francisca quien nos acogería en su casa por una noche. La isla es muy bonita. En esta no hay electricidad.
Francisca era todo un personaje y, a sus 50 años, nos confesó que seguía soltera en busca de un hombre guapo de 25... Mal pronóstico tienen la cosa.. Pero cosas más raras se han visto...
Subimos al templo inca padre tierra a 4150 msnm. Teníamos que dar 3 vueltas al templo en sentido contrario a las agujas del reloj y de esa manera eliminaríamos todas las energías negativas y nos cargaríamos de energía positiva. Memezes. Porque, o eso era una chorrada, o tal vez fue que dimos las vueltas en sentido contrario.. No sé, pero algo fallo porque el tema fue al revés... Y más adelante ya veréis porque lo digo...
Nos quedamos a dormir aquella noche en Amantaní y fuimos de fiesta a la disco de la isla. Nos vistieron de cholitas, con los trajes típicos de aquí (que eso es el antierotismo, así que si alguien tenía intención de ligar esa no fue su noche). Y, aunque Francisca nos había dicho que la música era disco, allí solo encontramos la orquesta del pueblo tocando música andina. Y allí estábamos todos los guiris, disfrazados de cholitos y cholitas, bailando bailes andinos (los cuales no tienen mucha dificultad, ya que es cogerse con la otra persona de las manos y girar hacia la izquierda, y luego hacia la derecha y así sucesivamente. Que el inventor del baile no se lo curro mucho, vamos. Y de vez en cuando hacer la conga por la sala como si aquello fuera el gran fiestón). Decir que la más animada de toda la fiesta era Francisca, que, aunque no consiguió ligarse a ningún mozuelo de 25 años, la tía se lo curro. Nos tenía agotadas.

Al día siguiente nos despedimos de Francisca y salimos rumbo a Taquila. De las tres islas es la menos bonita. Pero sigue siendo una belleza.
Y de Taquila ya regresamos rumbo a Puno donde cogimos el bus del infierno dirección el Cusco. Ese viaje fue terrorífico porque hacia un frio inhumano. Encima llegamos a las 5 de la mañana a Cusco. Así que podéis imaginar el cabreo considerable que, por lo menos yo, llevaba encima. HORROROSO.
En Cusco solo llegar empezó la pesadilla. Encontramos un lugar para dormir y, después de descansar salimos a pasear y comer algo por la ciudad. Nos recomendaron un restaurante y allí que nos fuimos a comer. Pues nada, Aline se va al baño y dejó su mochila encima de su silla. Yo no vi que la dejara y, cuando volvió, ya no estaba. Eso fue una putada, porque, además de todo su dinero, cámaras, móvil, tarjetas...blablabla... también llevaba su pasaporte y su green card (sin la cual no puede volver a entrar a E.U.A. donde habita actualmente).
Bueno, pues nos pasamos la tarde en comisaria. Después dando vueltas, de regreso al restaurante... Otra vez a comisaria.... Y nada, decir que aquí la policía es comparable a la de los Simpsons, ya que, estando en comisaria, entraron policías comiendo chupa chups, estaban atendiéndonos mirando las noticias por internet, comiendo galletas y bebiendo coca cola. Se ponían a hablar por el móvil tan tranquilamente delante nuestro y daba igual si estaban hablando con el jefe, con su madre, o con la vendedora de la quinta avenida. Unos profesionales, vamos.
Aquella noche, después de tanta tensión, decidimos salir a emborracharnos. Pero era la ley seca a causa de las elecciones... Si es que.... Lo que yo te diga, que dimos las vueltas al revés, fijo..
Al día siguiente visitamos un poco la ciudad. Decidimos ir a la oficina de turismo para que nos orientaran un poco. Y allí estaba un chico al que le pregunté si era vasco, porque tenía toda la pinta. El tío se quedó flipado porque ni había abierto la boca. Y nada, nos esperó y fuimos juntos a tomar algo.  Decir que este es un momento clave en el viaje, porque la llegada de Eneko (telemako para los amigos y makotele para los niños peruanos) cambio nuestras vidas... Bueno, vale, no tanto.. no le vamos a dar tanta importancia al loco este.... Pero sí que nos hizo reír un rato largo....... Esta locoooooooooooooo!!!!!!!!!! Y aunque el primer día nos pareció una persona más o menos normal, telita cuando se dejó ir…. ¡Qué personaje!!
Por la noche quedamos con Eneko y Roberto (un chico italiano al que conocimos en Puno justo cuando ya nos íbamos) para ir a tomar algo. Pero antes de ir al lugar donde habíamos quedado, fuimos a la lavandería a recoger la ropa Y resultó que una señora  había llamado allí diciendo que había encontrado la documentación de Aline. Pues nada, ahí empieza la película mexicana-peruana ganadora de un óscar por la mejor interpretación a las chicas de la lavandería... Buah! esas tías habían visto mucho cine.... Nos dicen que nos acompañan a la estación que es donde trabaja la mujer que tiene la documentación. Vamos hacia allí y la jefa de la lavandería llama a la mujer para quedar. Quedan en la puerta. Aline va con ella. Y yo y la otra chica las seguimos de cerca, disimulando, como si de espías profesionales nos tratásemos. A mí me mandaron taparme la cara con la bufanda no fuese caso que la mujer estuviera compinchada con los ladrones y ellos nos estuviesen espiando... Así que esa es la imagen: Aline y la de la lavandería hablando con la mujer de la limpieza de la estación, la otra chica merodeando por alrededor de ellas y yo, escondida detrás de un árbol tapándome la cara con la bufanda. Yo creo que llamábamos más la atención que si hubiéramos ido las 4 a hablar con la mujer. Pero era todo más emocionante si una hablaba por teléfono con la mujer y acto seguido le decía a la otra, sin mirarla, en la distancia, seguidnos!!! Y la amiga me susurraba: vamos a seguirlas... Buah! muy pilladas estas tías!!
Bueno, resultó que, presuntamente la mujer si había encontrado la documentación en la basura. Ella salía de trabajar a las 22h de la noche y quedamos en ir con ella a su barrio a buscar las cosas. Mientras se hacia la hora fuimos a avisar a los chicos, quienes se ofrecieron a acompañarnos  ya que Roberto se había comprado un machete para ir a la selva y lo llevaba encima. Finalmente, como el barrio era lejos, decidimos que era mejor ir en un solo taxi, Así que Aline y las de la lavandería fueron a buscar a la mujer y fueron hacia su barrio.
Por lo visto el barrio era como una fabela. Aline estaba acojonada. Al llegar a la casa las de la lavandería le dijeron a Aline que era mejor que ella se quedara en el taxi porque era peligroso bajarse y que ellas iban a recuperar su documentación. Así que Aline se quedó 30 minutos sola, con el taxista, en la oscuridad esperando. El taxita le decia que no sufriera que el llevaba un arma. Y Aline no lo tenía muy claro.....Finalmente, y por el módico precio de 20 soles, Aline recupero su documentación.
Al día siguiente Aline, Telemako y yo fuimos a visitar las ruinas incas de alrededor de Cusco cuyos nombres no consigo recordar…. Y aunque Telemako se burlará de mí y de mi memoria de pescado si alguna vez lee esto, a mi favor diré que son nombres muy extraños y de dificil memorización. Subimos en autobús y bajamos andando visitando todo lo que encontramos por el camino. Decir que las ruinas son una mierda grande pero grande… aunque nos lo pasamos bomba.
Como nos habíamos comprado el boleto turístico, al día siguiente fuimos a visitar las ruinas de Pisac, Ollaytabambo (o como se llame… que no puedo acordarme vale Telemako????) y bueno, todo el valle sagrado. Super bonito. Esas ruinas si que merecen la pena!!
Y ya por fin llego el gran día de la visita a Machu Picchu. Salimos por la mañana y en grupos (bueno, Telemako y yo por un lado , en bus a lo barato, y Aline por el otro en tren porque tiene miedo a las alturas y la carretera tampoco es que sea de lo más segura).
Aline llego mil horas antes que nosotros ya que el bus te lleva hasta la hidroeléctrica y después tienes que andar como 3 horas hasta Aguas Calientes, puesto que la única forma de llegar a ese pueblo es a pie o en tren).
Esa noche salimos de cena pero retiramos pronto porque la intencion era levantarnos pronto y subir a Machu Picchu a pie. Pero por la mañana Aline decidió subir en bus por el tema ese del vertigo y yo, mira, me solidaricé… que no me costo mucho esfuerzo, vamos… Así que le dimos nuestras entradas a Telemako para que fichara el acceso al Wayna Picchu, al que solo tienen acceso 400 personas al día.
La entrada a Machu Picchu ya os podeis imaginar que fue impresionante. Ese lugar es mágico. Y aunque los tres coincidimos en que tal vez no notamos ninguna energía especial, el sitio es espectacular.
Nos unimos a un grupo con un guia de pacotilla que explicó la historia un poco a su antojo… Pero bueno, mejor que te expliquen un poco, aunque la mitad sean tonterias, que andar dando vueltas sin saber que es lo que estas viendo.
A las 10 nos fuimos a subir el Wayna Picchu con el segundo grupo. Aline nos abandonó a los 200 metros porque temía que el camino iba a ser muy vertiginoso. Y, aunque Telmako intentó convencerla, suerte que no vino porque telita con el caminito… Pura escalera. Y al final un tramo super vertical en que casi tenias que andar agarrado a una cuerda para poder subir bien. Eso si, el esfuerzo mereció la pena.
Ya en la cima del Wayna Picchu, Telemako y yo decidimos acabar de dar la vuelta al monte en una ruta circular que pasa por el templo de la luna y la gran caverna. El camino no estaba nada transitado ya que la gente sube y baja por el mismo sendero. Pero telita con el caminito… Unas bajadas de la ostia y unas subidas agotadoras. Y encima para ver un puto templo y una caverna de mierda. Pero bueno, por lo menos el paisaje era muy bonito…
Pasamos el resto del día visitando, descansando, charlando, riendo y muertos de sed (que no set!)… en Machu Picchu y la verdad que me alegro un montón de haber compartido mi visita a un lugar tan mágico con dos personas tan especiales como Aline y Eneko (alias Praline y Telemako). Y, aunque Machu Picchu ya de por si es un lugar espectacular, a veces las personas con las que compartes los lugares que visitas hacen que estos cobren un significado especial para ti. Así que estoy segura que jamás en la vida podré olvidar mi visita a Machu Picchu un 12 de junio de 2011.
A la mañana siguiente Aline pilló pronto el tren y Telemako y yo nos pusimos en marcha cuando el pudo despertarse. Así que deshicimos el camino de vuelta al Cusco. Y, aunque la intención era llegar pronto a Santa Teresa para pegarnos un bañito en las aguas termales, acabamos en el rio remojando los pies y comiendo sándwiches de queso con aguacate (y alguno con cosas rosas..)
El viaje de regreso fue otra de esas torturas a las que nos tienen acostumbrados esta gente… Y sobre las 10 de la noche llegábamos a Cusco listos para salir de fiesta. Nos esperaban Aline, Roberto (de quien celebrábamos el cumpleaños) y un amigo suyo peruano al que bautizamos como el chino cudeiro el cual parecía un emo con su corte de pelo ahí a lo triste. La noche estuvo genial y nos echamos unas risas y unos bailes de los buenos.


Pero todo lo bueno tiene un final… y después de pasar el domingo junto a Aline, Eneko y Roberto paseando por Cusco nos despedimos con una rica cena deseando volver a vernos pronto en cualquier otro lugar del mundo.
Al día siguiente acompañé a Aline al aeropuerto y con los ojitos llenos de lágrimas nos dijimos hasta la próxima, con la certeza de que pronto volveré a compartir aventuras y risas con la brasileña-neoyorquina de mi corazón a la que adoro.


dijous, 23 de juny del 2011

5 Y.. ACCIÓN (segunda parte)

Bueno, como siempre me empano y me pasan los días volando y yo sin escribir.... No tengo perdón...
La cosa es que ya tengo escrita la parte de Perú, así que voy a explicar el resto de Colombia (si me acuerdo..) rápidamente.

Pues nada, a parte de a Hugo Silva, en el parque del Tayrona me encontré con Natalia, John y Lucía, los argentinos. Se vinieron a Santa Marta y al día siguiente salimos hacia Minca. Ese lugar es mágico, me encantó. Solo pasamos un día, pero es para quedarse una semana.

De ahí ya nos fuimos a Cartagena en un viaje interminable donde la policía nos paró como 4 veces. La última parada se pusiieron a discutir con el conductor e immovilizaron el bus. L etuve que decir al policía que teniamos un vuelo desde Cartagena y que hiciera el favor de pararnos otro bus que no nos cobrara. Y el tio lo hizo. Llegamos a las quinientas, pero lo importante es que llegamos.

Al día siguiente salimos a visitar las islas del Rosario, que són muy bonitas. Estos se quedaron a pasar un par de días en la playa de relax, pero yo regresé y me fuí a dormir a casa de Mauricio un chico de couchsurfing. El tío es un grande. Me acogió super bien. En su casa estaba su padre de visita y me hice coleguita con él. Salimos cada noche de parranda y se portaron super bien conmigo. Muy buena gente.

Yo tenía que llamar a los de la serie dos días antes, pero los llamé la noche antes. Así que ya tenían todos los extras. Pero igual me invitaron al rodaje. y allí qu eme infiltré yo... como una más del equipo. Estaba en la sala de monitores, con el director, viendo de cerca la grabación, me cole en el buffet a desayunar... Integrada, como siempre... jeje! En el buffet conocí a un chico y hablando resulta que era un actor.. y yo preguntándole si era técnico y el tío por lo visto sale en diferentes pelis o series... Bueno, me dijo que al acabar podiamos quedar para tomar algo por la noche. Pero eran las 3 de la tarde y hacía un sol de la ostia y el chico estaba actuando.. así que me fuí pensando que ya los encontraría por Cartagena (que es pequeño), pero no fué así.. me quedé con la pena de no salir de fiesta con Hugo... aix!! Pero cada día había conciertos en la plaza y estos no aparecieron así que pensé que eran unos putos burgueses que solo andaban de fiesta por sitios chics en vez de integrarse y conocer los lugares que visitan...

Una de las noches fuimos de fiesta (con los argentinos, un italiano, etc) a un concierto de los aterciopelados. Estos estaban tan emocionados que yo pensaba que serían la bomba. Pues tio, eso era como los teletubbies. Una tía vestida de hidú, poniendo velas, dando gracias a la pacha mama... Muy freaky. Pero me reí un rato.

Después de mi estancia en Cartagena partí hacia Salento, en el eje cafetero. También super bonito. Estuve visitando una finca cafetera, visitando el valle y los pueblecitos.
También fuí a visitar el parque del cocora,q ue es super bonito. Me encantó el lugar. Hice una excursión de un día y valió la pena.

Y ya de Salento hacia Bogotá. Solo llegar ya Kiwwi me dijo que estaban invitados a una fiesta chic que hacían en un colegio. Fuimos y tocaba una banda de Canada que estaba muy guay. Para entrar tenias que tener invitación, así que toda la gente de alli eran "superguays" menos Kiwwi, los de su grupo de música y yo, que dabamos la nota entre tanto glamour... Pero bueno, nos lo pasamos bomba y la culpa la tuvo el ron que regalaban toda la noche. Te acababas una copa y ya tenías al camarero con otra.
Lo bueno fué que Kiwwi me presentó a un tipo y no sé como salió a tema los aterciopelados y yo le dije que parecían los teletubbies y el tío descojonado. Pues resultó ser el manager de ellos, pero me dió la razón. Se ve que es un tipo super importante y Kiwwi se partia.
Además esa noche le propusieron un trabajo a Kiwwi, que no voy a explicar porque le prometí no hacerlo..jajja... pero a la mañana siguiente nos tuvimos que levantar a las 6 de la mañana para ir a su curro misterioso con toda la resaca... Me guardo el as en la manga por si alguna vez le tengo que hacer chataje...jeje!

Y nada, después de un par de días por Bogotá con el loco de Kiwwi y compañia volé hacia Lima un poquito triste, como siempre que tengo que despedirme de la gente que encuentro y con la que comparto por el camino. Este Kiwwi también me marcó un poquito, porque de verdad que es un amor de persona.

Esta vez no tuve problemas para coger el avión, contra todo pronóstico, porque siempre me pasa algo... Pero lo gracioso fue que a la hora que yo volaba jugaba el barca la final y el piloto iba retransmitiendo el partido. Yo no me lo podía creer. Que risa!! Y eran todos colombianos y peruanos... Són unos forofos!!! Que barbaridad!!!

Y nada, aterrizaje en Lima y reencuentro con los buenos: César, Eva y compañia. Pero eso ya es otro capítulo, que, además, ya tengo escrito!! O sea que en breve lo cuelgo!!!

diumenge, 29 de maig del 2011

5.... Y ACCIÓN!

Bueno, antes de todo pedir perdón por la demora... pero se me estropeó el ordenador y no he podido escribir la crónica antes.... Así que intentaré ser breve... si puedo... Pero ya ha pasado casi un mes desde mi regreso a Colombia!!

La cosa es que después de un mes en casa me costó un poquito ponerme de nuevo en marcha... Y lo curioso es que yo no tenía ganas de volver a Igualada, pero una vez allí te dejas atrapar por el calor de la familia y amigos (y mascotas) y como que cuesta volver a arrancar... Y eso que la llegada al hogar fué bien dura.. Solo llegar a la entrada de mi ciudad sentí que el corazón volvía a romperse en trozitos. Yo que me creía tan recuperada y resulta que lo único que había hecho era coser el corazón con hilo negro y gordo y cubrir los agujeros del alma con parches de esos que te ponían en las rodillas para tapar los agujeros que te hacías en los pantalones de tanto caerte. Uno se olvida de que el agujero esta hay, pero a la que los parches empiezan a despegarse vuelven a aparecer... Y siguen siendo igual de feos y molestos.
O sea que esa es la imagen: yo en Igualada, con el corazón descosido y todos los parches despegados... Menudo plan...
Pero por suerte hay estan familia y amigos y esa es la mejor medicina. Así que después del impacto inicial todo mejoro notablemente.

Y entonces lo que sucede es que cuando te sientes tan bien y arropada es díficil volver a volar sin rumbo. Y parece ser que el encargado de los destinos tomó buena nota del tema y se dedicó a intentar cambiar el mio.

El ordenador se me estropeó a una hora de salir hacía el aeropuerto. Yo ya salí de casa con un cabreo considerable. Y aunque mi tía Tona me dijo que tenía que cambiar de estado de ánimo porque si no todo me saldría mal, yo no le hice ni caso.... y, efectivamente, todo salió mal... Si es que hay que hacer caso a las tías!!

Yo estaba de las últimas en la cola de embarque y cuando me toca el tipo me pide el billete de vuelta. Efectivamente yo no tengo. Entonces el tipo me dice que si no tengo billete de salida de Colombia no puedo entrar al país. Así que me toca actuar rápido y sin conocimiento y me veo corriendo a la ventanilla de Avianca para comprarme un billete de Colombia a.... ¿donde?.... Al final mi mala ostia que nubla toda posibilidad de actuar de modo razonable me da una tregua y acabo comprando billete a Lima, donde tengo que volver porque he quedado con mi amiga Aline.
Mi maratón particular sigue por los pasillos del aeropuerto y, aunque nadie me persigue, corro a toda prisa porque temo que el avión se vaya sin mi. Por suerte no es así... buf! Y es subir yo e irnos.

Pero bueno, por lo visto la buena suerte no tenía ganas de viajar conmigo, así que me ví rodeada de 3 bebés llorones que no pararon de dar por culo en todo el viaje. En resumen, que se pasaron 11 horas llorando. Cuando paraba uno empezaba el otro y en el peor de los casos lloraban los 3 a la vez. Yo no hacía más que preguntarme porque la gente se empeña en viajar con esos seres pequeños y tontos que no són capaces de controlar su llanto... ni sus esfínteres. Y porque todos los bebés de aquel maldito avión tenían que estar concentrados a mi alrededor.... Buf!!

Por si no fuera suficiente o se tratara de una especie de broma pesada o de un programa de televisión en el que miden cuanta paciencia necesita tener una persona antes de morir de un infarto, el tipo de mi lado tenía una halitosis tremenda... Y afortunada de mi, se durmió enfocado hacía a mi con la boca abierta.... Vaya viajecito!!

Pero bueno, buscándole el lado positivo la cosa podría haber sido mucho peor. Podrían haber secuestrado nuestro avión y estrellarlo contra la estatua de la libertad y no fué así.... Si es que aveces me quejo por vicio...

Por suerte, después de tanta tortura, al llegar al aeropuerto de Bogotá Kiwwi me estaba esperando como un ángel caido del cielo.
¿Que puedo decir de este hombre? Kiwwi es luz. Pasamos un par de días juntos, pero creo que me bastaron menos de 30 minutos para adivinar en él todas, o casi todas, las cualidades que puede tener un ser humano. Es bonico del tó este Kiwwi. Bonico del tó!!!!!
Y nada, en Bogotá intenté arreglar el ordenador (sin suerte), visité el museo del oro y estuve paseando por el centro con Sergio, un chico de couchsurfing muy majo. Kiwwi me llevó de fiesta a un local de lo más chic en la zona rosa... y fué hay donde empezé a sospechar que tal vez no fuera tan hippy como parecía....

De Bogotá salí hacía Villa de Leiva. Un pueblo colonial muy bonito y conservado. Allí conocí a dos chicas argentinas, Lucía y Natalia, pero por mala suerte ellas ya se iban al día siguiente. Aunque quedamos en vernos más adelante.
En Villa de Leiva pateé una pasada. Fuí a visitar unas cascadas y luego a ver los pozos azules, que són unos pozos de aguas azules.... sin más.

Dos días después arranqué hacía San Gil. Allí me quedaba a dormir en casa de Andrés, un chico de couchsurfing. La cosa es que tuve que esperar hasta que acabará de trabajar en un bar. Y preguntando por el bar conocí a dos chicos, John y Cris, que se quedaron tomando algo conmigo y quedamos en visitar Barichara juntos.
Andrés me vino a buscar en moto. Era de noche, llovía, yo iba con los maletotes, me dió un casco que me iba enorme. Encima el tipo vivia como a 7 km del pueblo, en medio del campo. No veas lo tortuoso que fué el viajecito hasta la casa!!
En casa de Andrés fué donde descubrí las hormigas culonas, que són unas hormigas con el culo gordo por lo visto muy ricas.... a mi me dió asquito probarlas...

Bueno, así pues, me fuí con los mendas a visitar Barichara, que es otro pueblo colonial aún más bonito, si cabe, que Villa de Leyva. Y de hay nos fuimos andando hacía Guane, otro pueblecito super cuco. El camino es muy lindo porque es todo valle. A mi me encantó.

Como me hice compi de estos dos, John y Cris, me fuí con ellos a Bucaramanga, la ciudad donde viven. El viaje fué terrorífico. Entre lo mal que estan aquí las carreteras y lo mal que conducen esta gente.. buf! poco me faltó para acabar vomitando.

En Bucaramanga no hicimos mucho, pero estuvo bien. Me quedé en casa de John, que es un encanto de tío, y la verdad es que me sentí muy agusto.

De hay ya viaje hacía Santa Marta, ya en el mar del Caribe. Cambio de temperatura total.. Y aunque en el centro no es que hiciera mucho frío, no veas la calor que hacía allí!!
En el albergue conocí a Alex, un tío valenciano que es todo un personaje. El tipo esta en Santa Marta en busca de una colombiana. Tiene intención de quedarse allí a vivir y crear un negocio.
El tema es que en Santa Marta hay una asentamiento de españoles bastante importante (entre el que se encuentra un tío de Igualada). Todos casados o juntados con colombianas.
La cosa es que me vi envuelta en un debate en el que todos los presentes (los españoles y una de las novias colombianas) dejaban a parir a las mujeres españolas. Que si són frías, malas, independientes, blablabla. La chica colombiana decía que ella si fuera española estaría preocupada porque todos los hombres se van de España en busca de mujeres... Yo, como estaba en absoluta desventaja, evité confrontación y no quise entrar a explicar lo preocupada que estaría yo si fuese colombiana...
En resumen, por lo que entendí, las españolas són malísimas y ellos prefieran las colombianas porque són cariñosas, calientes, sumisas, les tienen la comida preparada cuando llegan a casa, los cuidan, limpian, cocinan... Total, que me dio a mi la impresión que esta gente tenían un complejo de Edipo mal resuelto y lo que andaban buscando era una madre con la que poder tener relaciones....
Pero a parte de estas pequeñas diferencias, muy buena onda con ellos.

Con Alex, que es un parte de la risa, fuimos a visitar el parque de Tayrona. Este parque es hermoso. Vas caminando cerca del mar, pero todo són montañas. Lástima que llovió un poco y el barrizal era bastante considerable. Pero fué una excursión muy bonita. En la última playa a la que llegas después de la caminata nos encontramos con las argentinas Natalia y Lucia y John, el novio de Natalia que había venido a verla una semanita (ellas estan viajando por 3 meses o algo así...).
Lo mejor de todo es que cuando regresabamos a la entrada del parque encontramos que estaban grabando una serie española y allí que nos infiltramos a investigar. Bueno, pues allí estaba Hugo Silva, que es el protagonista de una serie que emitiran en antena 3 que se titula algo de los oceanos... (no lo recuerdo... aunque tampoco me importa demasiado porque no creo que vaya a verla...).
La cosa es que yo iba hacía Cartagena y ellos también. Así que los de producción me dieron su teléfono para vernos allí y, tal vez, hacer de extra..... Yo propusé ser la doncella que se enamora de Hugo y tienen un affaire amoroso.... pero no coló....

Bueno, y voy a dejar aquí el relato porque si no será demasiado largo y luego mi prima Sara me mete la bronca... Porque encima sin fotos ni nada es como más aburrido, ¿no?
Mañana o pasado continuo un cacho más.....

dimecres, 6 d’abril del 2011

CORRIENTES CIRCULARES


Cuando estabamos a punto de irnos de Baños apareció en escena Nelson, el primo de Martín. Y, podriamos decir, este fué un momento clave en nuestro viaje... la aparición de Nelson, el person...
Nos dijo que estaba en el pueblo y quedamos. Cuando lo vimos aparecer nos quedamos las dos flipadas. Un tipo alto, con la melena al viento, con unos andares muy peculiares y con rasgos índios muy marcados. Iba saludando a todo el mundo por la calle... y como el tío es un liante nos convenció para cambiar la ruta e irnos con él hacia la selva.

Esa noche nos quedamos a dormir en casa de su amigo Pato y su mujer Maria. Otros que tal. Sobretodo el Pato, que debia tener unos 60 años e iba todo el día fumado y sonriendo. El tipo estaba subido en su parra, ahi, más agusto que un arbusto. Lo curioso del tema fué que, cuando yo estuve con Eva (la chica de Albacete que vive en Lima) visitando el distrito de Comas (donde ella esta haciendo el estudio) conocí a Jorge y Santiago. Jorge es uno de los organizadores de un encuentro de teatro muy famoso que hacen en Comas en mayo (FITECA). Y Santiago estaba allí ayudándoles. Pues el Santiago este me habló de una asociación cultural de la que formaba parte, que hacian teatro con el objetivo de recuperar sus raices. Actuaban en las escuelas, etc. Y que los componentes ahora estaban en Ecuador, pero que me iba a dar su contacto para quedarme en su casa cuando fuese. Pero resultó que como me puse a hablar con el chamán, llegó el bus, me subí rápido y al final no me dió el contacto. Bueno, pues Maria, la mujer de Pato, era la creadora de este grupo. Y sus hijos los componentes. Que casualidades.
Al rato de estar allí llegaron uno de los hijos y una pareja (ella de Madrid y él de Ecuador). Parecia como si todos estubieran drogados, o fumados, o yo que sé, porque la calma de esa gente era espectacular. Estaban como flotando en una nube de colores.. Pero eran super majos. Al hijo de Maria me lo había cruzado dos veces el día anterior cerca de Ámbato, y nos habiamos quedado un rato mirándonos, porque era como si nos conocieramos o algo así.. Y mira tu por donde era el hijo de Maria, uno de los componentes del grupo del que me habían hablado en Lima...
La parejita eran encantadores. Y también resultó que el chico, Lenin, era super amigo de Kepa (el vasco de Misahualli..). Tío, que noche más rara... Yo ya me sentia medio ecuatoriana..como si ya conociera a la mitad de los habitantes del país o algo así..

Al día siguiente esperábamos a Martín para ir los 4 hacía la selva. Pero el tío, como es un impresentable, nos dió plantón. Así que los 3 de la pandereta salimos hacia Puyo y de ahí nos adentramos hacia la comunidad Ola Vida. Fuimos a visitar la cascada que lleva el mismo nombre, ola vida, y nos perdimos un poco... (y eso que el notas del Nelson ya había estado allí mil veces y que ha sido guía y no sé que histórias más, pero como el tío esta como un cencerro, a saber..) pero nada grave. Y nada, solo llegar a la cascada se pone a diluviar. Así que baño bajo la llúvia... Y el Nelson a lo tarzán, saltando por todos lados... y gritando como un zumbado.


Después del remojón nos fuimos a visitar a otra comunidad y eso fué una risa. La comunidad era bien bonita, pero el chamán... ¡¡tela con el chamán!! El padre de Claudia tuvo un accidente y esta quería un ungüento para su pierna, que la tiene aún mal. Pues bueno, el tipo nos hace pasar a su “despacho”. Iba como colocado (si tío, no sé que coño pasa en este país...) y no paraba de fumar. Se pone unas plumas en la cabeza, se cuelga unos collares y se sienta frente a su mesa llena de piedras e histórias y Claudia delante. Entonces empieza a decir (como si estuviera en trance): “comunicando, comunicando, 20 12, comunicando” y bueno, luego parece ser que la cosa o persona con la que se estaba comunicando le contestaba y el iba diciendo. “ya” y separaba una piedra, “ya”... y así un rato. Hasta que llega el momento culminante de la visita en el que el tío coge un, a ver como lo explico.... ¿sabeis ese juguete de cuando eramos pequeños que es un mono trapezista y tu vas apretando a los botones de los lados para que este haga piruetas? Bueno, pues una cosa de esas pero de madera y en vez de un mono, un coyote. Pués esa es la imagen, el chamán con plumas en la cabeza, collares en el cuello, cigarrillo en una mano y en la otra dándole a lo botones para que el coyote hiciera piruetas (a mi hay me dió un ataque de la risa y tuve que hacer un soberano esfuerzo para aguantar el tipo.. bueno, yo y todos..). Hasta que el coyote se quedó colgado de una pierna y él dice: “Ahi esta. Ya lo veo. Es la pierna izquierda, ¿no?” y Claudia: “Pues no, creo que es la derecha” (que ya es mala suerte, tenía un 50% de posibilidades de acertarla y va y el puto coyote se le queda colgado de la pierna equivocada..). Y entonces dice: “ah, ya, ya...” y no sabía muy bien que hacer... Así que empezó a preguntar que le habían dicho los médicos. Y Nelson: “Pues los médicos dicen que bien, entonces claro, hermano, si ya esta bien, tiene razón, no le necesitamos..” y nos dice de irnos. I el chamán mirando un vaso y diciéndonos: “no, esperen, aquí, aquí se ve muy claro!” y Claudia “¿el que?” y Nelson: “que nos vamos hermano que llega la noche y no llevamos linternas..” y el chamán: “ya, ya, pero vuelvan mañana” y Nelson: “claro, mañana a las 6 de la mañana estamos aquí”.. y yo partiéndome de la risa. Salimos los tres descojonados. ¡¡Que momentazo nos regaló el chamán!!
Al día siguiente paseo en canoa, visita a un mirador, a otra comunidad.. y ya abandonamos el lugar.

De ahí vuelta a Ambato, donde dormimos en casa de otro “brother” del menda. Otro person, claro esta. El diablo.

Al otro día salimos tempranito hacía Canoa, en la costa. Nelson tiene allí una casita con bastantes habitaciones (también se llama casa sol) y las acostumbra a alquilar a otros artesanos, todos unos hippies.
El viaje hasta Canoa fué espectacular. Un paisaje super bonito. Nos encantó. Y el último medio de transporte que cogimos hasta llegar fué una ranchera (guagua) íbamos en el techo y fué una gozada. Muy bonito, de verdad.

Y nada, llegamos a Canoa. Solo llegar nos encontramos que estan grabando un cortometraje que formará parte de un largometraje de muchos cortos. ¿Me explico? Y claro, nos acabamos apuntando para hacer de extras al día siguiente.
Visita por Canoa, cenita y luego fuimos a tomarnos algo al restaurante de Asier, otro vasco que vive por aquí.

Cuando ya nos íbamos a dormir (porque al día siguiente teniamos que trabajar, que a las 7h de la mañana nos esperaban para el rodaje) nos topamos con los “mariachis” de Canoa. Un grupo de hombres (todos bebidos, claro está) y dos de ellos tocando la guitarra. Y allí estuvimos cantando con ellos. Fué muy auténtico. Luego al acabar la actuación el guitarrista cantante Ramoncín, que era un viejo, gordo y borracho, vino a abrazarnos y a contarnos lo mucho que nos queria. Fué una velada bien chévere.

Como Nelson creia que no había bebido todavía lo suficiente, se pilló un cartón de vino. Y aquí que nos vinimos, a su casita (que esta super chula). Nosotras nos fuimos a dormir y él se quedó bebiendo y escuchando música. Cuando ya estábamos dormidas a Claudia le cayó un gato del techo (porque se coló por allí) que la despertó y como Nelson tenía la música super alta esta empezó a gritarle: “Nelson, baja la música” y el tío renegando de las mujeres, que solo hacían que pedir.
A todo esto llegan 4 españolitos estúpidos que estan durmiendo aquí y se ponen a discutir. Por lo visto uno de ellos había discutido con una ecuatoriana sobre España y se habían acabado pegando y este había pegado también a su novia. Y se ve que el tío se puso a llorar con mucho sentimiento y decía que se iba a dormir a la playa porque no se merecia dormir en la casa del sol. Un drama. Entonces Nelson bajó a hablar con ellos y le decía que no se fuera, que le iban a robar y que se callaran por respeto a los vecinos. El otro llorando a saco y Nelson flipando porque lloraba y diciéndole que era una nenaza. Parece ser que se calma la cosa y Nelson sube y vuelve a poner la música a tope. Y Claudia se levanta super cabreada. Yo hasta ahi no me había enterado de nada. Me levanto y vuelve la pelea entre la pareja esta. Y Nelson vuelve a salir, pero todo borracho. Yo salgo con él y eso era para verlo. Un dramón, que si me voy, que si me pega.. ¡madre mia! Y el huevón del Nelson gritando: “pues vete. En mi casa no quiero gente como tu!” y luego: “no te vayas, que te van a robar”.. y venga a decir sandeces todos. Y yo: “venga Nelson, callate, que vas borracho”... Bueno, un show, de verdad.. Cuando se calmaron vuelve Nelson y otra vez la música a tope pero esta vez incorporó la harmónica... Nos armamos de paciencia y nos dormimos como pudimos por no salir y meterle una óstia. Bueno, surrealista todo. Aquí la gente esta fatal...

Y como no, al día siguiente llegamos 1 hora y media tarde al rodaje. Pero bueno, por suerte aún no habían podido empezar (este país funciona así..). Entonces pudimos participar. Nosotras eramos el grupo 1 que es el que esta delante y el que se quedó hasta el final.. O sea, que eramos las protagonistas de los actores secundarios... no esta mal, ¿no?? Nuestra función era la de mirar un eclipse de sol con una radiografía.
Hasta nos pagaron 7 dólares. Bueno, la película se titulará “Tenemos que hablar” y saldrá a principios del próximo año. ¡¡Todos atentos a la cartelera!!

Después de un par de días en Canoa, Claudia y yo ya conociamos a medio pueblo y una buena parte de los cotilleos. Nelson nos presentó a algunos de sus compis y cada cual peor. En especial Jacinto el Planeta... Telita... ¡¡Como nos hemos reido con el Nelson y compañia!! Es que yo estoy acostumbrada a conocer personajes, pero tantos seguidos y encima todos amigos de una persona... ¡buf!.. demasiado..

El flautista de Jambelí, yo, Nelson y Jacinto Planeta
El último día en Canoa estubimos visitando Bahía (cerca de Canoa) pero no tiene mucho de interés. Esa tarde llegó Violeta. Por la noche, como al día siguiente Nelson ya se iba hacía Suiza (vive allí), aparecieron por la casa algunos de sus amigos e hicimos una fogata. Allí estubimos, alrededor del fuego tocando y cantando (bastante desafinadamente). Y la gente, entre que ya llegaron un poco bebidos, y que con la música se fueron animando poco a poco, nos brindaron unas de las situacions más cómicas y absurdas de aquella semana. Claudia y yo nos reimos tanto que, almenos a mi, me dolía la barriga. Pero es una de esas situaciones que no se pueden explicar con palabras.... Porque al final, encima, solo quedamos los veteranos y Claudia, Sara (una chica artesana super maja) y yo, y eso ya fué una locura... Entre un colombiano que estaba zumbado que solo hablaba mierda, Nelson como un indio que parecía, a veces poseido y otras veces un teleñeco, el flautista de jambelí tocando sus flautas e intentando hacer cantar a su perro... Cada loco con su tema... Una gran noche..

 
Y al día siguiente ya nos despedimos de Nelson. Fué raro porque, mira que he conocido a gente en el viaje, me he tenido que despedir veces.. pero despedirme de este hombre fué distinto... Es un tipo tan peculiar, tan diferente a cualquier persona de este mundo que cuando se va deja como un vacío.. No sé como explicarlo.. Y mira que esta absolutamente loco... Pero es el alma más libre que jamás he conocido. Debe ser un sentimiento parecido al de cuando Mary Poppins se va porque ya ha acabado su trabajo...
Y así se fué, con la música de Bumburi sonando de fondo como en una película, obra de teatro o musical. Como si se tratara de la mejor escena de su vida. Se fué, tal como había llegado, con su melena al viento, su sonrisa de oreja a oreja y rodeado de magia y de misterio. Un tipo grande este Nelson.

Nosotras ese día también volamos hacía Monpiche. También costa. El pueblo esta bonito, pero la playa es genial. Es paradisíaco. Encima nos fuimos a bañar a una playa un poco apartada del pueblo y estábamos solas en el paraiso. Una gozada. Justo donde acaba la arena de la  playa empieza el bosque tropical.
Allí pasamos un par de días y luego decidimos salir hacia Quito. Dió la casualidad que conocimos a 4 chicos que iban hacia allí y nos acoplamos. Fué un viaje entre bonito y un poco duro, porque, al no caber dentro, ibamos estiradas en el maletero de la pick up. Y pasamos de la insolación a la hipotermia. Pero nada grave.


En Quito, la primera noche, nos alojamos en un hostal y corpartimos habitación con Jonathan. Un tío de Zaragoza que le tenia un aire a Torrente. Era el típico españolito un poco tocado de tanta fiesta en la ruta del bacalao. Pero era gracioso.
Estubimos visitando Quito, que es bastante bonito.

Al día siguiente fuimos a Otavalo, que es un pueblo en medio de las montañas muy lindo. Los sábados hacen mercado y esta muy bien. Aprovechamos para cargar de regalos. Sobretodo el notas del Jonathan, que compro cada cosa mas rara... ¡que tio!

Mujer en Otavalo
Por la noche salimos de fiesta a celebrar el cumpleaños de Violeta. Como ella ha estado aqui viviendo 5 meses fuimos con sus amigos. La fiesta estuvo muy bien. Como imaginareis estaba lleno de personajes... Pero esa es la clave. Aunque, para mi, el mas pecualiar era Jonathan, que se pegaba unos bailes que te partias. Un notas.
Aunque la conversación que tuvimos con Pato (el chico que nos alojaba a partir de la segunda noche) tampoco tuvo desperdicio.. Nos hablaba de los honguitos. Que el iba a buscar honguitos a no sé que lugar de la montaña donde había un tipo al que llaman el “guardian de los honguitos” que es el que se ocupa de las setas... Una cosa freaky, pero freaky... Aunque debo reconocer que me muero de ganas de conocer a ese guardian... Y luego nos explicaba el agradecimento que le daba a la pacha mama por proporcionarle honguitos así como maizito y otros productos varios para el consumo y el disfrute.

Y nada, un par de días mas en Quito descansando, visitando... Fuimos a la mitad del mundo a visitar el museo que hay. Es ta chulo porque te explican curiosidades (te enseñana como cae el agua por el deshague en el hemisferio norte, en el sur y en la linea ecuatorial.. y otras curiosidades. Interesante.

Llegó el momento de la despedida de mis niñas con las que lo he pasado super bien. ¡Las echaré de menos!! La verdad es que ya tenia ganas de viajar con mujeres.. ¡que solo me encuentro hombres!! Y ha sido genial viajar con ellas.
Yo tuve que volar para Colombia porque en 1 semana tenia el vuelo a España desde Bogotá. 


Cuando estaba cerca de la frontera con Colombia veo a dos mochileros y les pregunto si van hacia la aduana. Me dicen que si y de ir juntos. Son una pareja, el de Ecuador y ella de Cádiz. Empezamos a hablar y veo que son artesanos. Les comento que hace poco he estado en Canoa con muchos artesanos en casa de Nelson... ¿y no va y el chico es primo de Nelson?? ¡Que son uña y carne! ¡Que fuerte me parece!! Y resulta que estuvieron en casa de Nelson la semana anterior a nosotras y que Nelson me habia hablado de ellos y que estuvimos en casa del chico en Ambato y conocimos a sus padres y hermana... ¿El mundo es muy pequeño o a mi me pasan cosas raras? Total, como creo que es cosa del destino el haberlos encotrado y ellos me proponen de viajar juntos porque dicen que ya soy como de la familia (me llaman la prima), me uno al grupo y nos dirigimos a San Agustin.

Después de dos días de viaje llegamos a San Agustín. Un lugar francamente mágico con una energia muy buena. Fernando e Isa iban a trabajar en la Fundación Viracocha. El lugar lo regenta Stefan, un alemán con muy buena onda. Los voluntarios trabajan cada mañana 5 horas en el campo. De lo que cultivan dan de comer a cada día a los niños con menos recursos económicos del pueblo. La verdad es que lo tienen muy bien montado y hay muy buena organización.

Y allí que me voy yo. ¿Quien me iba a decir a mi que me iba a pasar los últimos días de mi viaje trabajando en el campo?? Pues si, si. Allí, abonando la tierra, sacando malas hierbas... Trabajo duro, pero agusto.

La verdad es que los días en San Agustín fueron de auténtica tranquilidad. Lo pasé muy bien. Con Isa y Fernando super bien y con los demás muy buen rollo. Yo compartia habitación con un colombiano muy curioso. A veces me recordaba a un pintor francés, otras a un fotografo, también francés, otras a un psicólogo loco, otras a popeye... Era un tío super peculiar, pero conectamos guay. Lo bueno del caso es que me insinuo que me casara con él porque quiere la visa para poder viajar libremente por Europa ¿?¿? Bueno, mira, por lo menos es sincero.... No es amor, es necesidad, o lo tomas o lo dejas... Y yo le dije que no... que se buscara otra europea... Lo bueno es que me dice; “ok, no te estoy presionando”... y es que solo faltaria... ¿no? 

Y nada, ya de San Agustín a Bogotá. Viajé con Tim y Nathalie (voluntarios de Viracocha) y pasamos el día dando vueltas hasta que yo ya me fuí a coger el avión hacia Barcelona... Y el 5 de mayo mas!!

diumenge, 27 de març del 2011

LLEGADA A ECUADOR

Al día siguiente de despedirme de Kassem (tras pasar un día más de relax en Zorritos con Waiki y Heidi haciendo nada pero disfrutando mucho) me pillé el bus dirección Cuenca en Ecuador.

Al llegar me fuí a un hostal en donde compartí habitación con Claudia y Violeta, dos chicas catalanas de puta madre. Decir que el hostal estaba genial. Su dueño, don Luís era un tipo muy agradable (¡¡y nos preparaba unos desayunos inigualanes!!). Si alguién tiene intención de ir a Cuenca que no dude en alojarse en Casa Sol (preguntadme la dirección).

La cosa es que llegamos a Cuenca por carnavales. Esto, así, a primera vista, podria parecer una suerte pero..... nada mas lejos de la realidad... Aquí para carnavales se dedican a mojar a la gente y tirarles una especie de espuma de afeitar, maizena y no sé cuantas historias más. Lo peor de todo son los coches. La peña va en camionetas y te tiran globos y cubetas de agua al vuelo. Al principio hace gracia, pero dos días después solo quieres un lanzallamas para quemarles el coche... y lo que haga falta...

Al día siguiente de llegar nos fuimos a un pueblo cercano, Paute, con la intención de ver algo típico de carnavales (desfiles, espectáculos, etc.) pero no había nada de eso. Lo único que vimos fue una especie de feria que habían montado (con sus atracciones y sus tómbolas) y toda la gente bañándose en el rio y tirándose agua y espuma. No hace falta decir que quedamos bien empapadas y llenitas de todo.
Como no había nada de mucho interés, decidimos volver a Cuenca e ir a un concierto que hacían con motivo de los carnavales. Intentamos pasar hacia en medio de la gente para poder bailar y disfrutar del concierto, pero cada vez que nos adentrabamos nos acribillaban con el agua y la dichosa espuma. Así que desistimos y nos quedamos en la “periferia” del público. 

Claudia y Violeta llenas de todo



Lo mejor de todo era un tipo que al llegar nos estuvo hablando un rato y después nos iba persiguiendo por todos lados. Era un señor de unos 60 años, buen hombre, pero hacía como de guardaespaldas. Iba con su chandal y sus gafas de sol y se quedaba a unos metros nuestros con los brazos cruzados y observándonos. Cuando nos reiamos se reia en la distancia. Y de vez en cuando venia a comprobar que estabamos bien.

Al día siguiente decidimos quedarnos por Cuenca a visitar la ciudad. La pena es que para carnavales todo esta cerrado y aunque la ciudad es super bonita no deja de parecer una ciudad fantasma. Así a modo informativo decir que Cuenca es patrimonio cultural de la humanidad, que es la ciudad donde mas niños feos hay (yo nunca habia visto tantos niños pequeños feos, de verdad) y que hay mucha gente con problemas nasales (el que no lleva una tirita, tiene la nariz vendada o una deformidad).
Encima, al tener que caminar en tensión por miedo a que te empapen tampoco ayuda a poder disfrutar la ciudad 100%.. Pero bueno, nos lo tomamos con buen humor. Y eso que solo salir del hostal, a dos calles, pasó una de esas furgonetas y nos tiró una cubeta (o 4, no sé) de agua que nos caló hasta los huesos. Quedamos bien empapadas...

Después de andar callejeando y visitar el mirador de la ciudad, nos fuimos a un parque donde nos habían dicho hacían actividades para el carnaval. Y eso fue espectacular. Voy a intentar explicarlo, pero eso uno tiene que verlo para poder entenderlo..
Tenían montado un escenario que, con el viento, se les caia por momentos.
Hacían concursos a los que ellos llamaban juegos tradicionales, pero vamos, eran carreras de sacos y actividades típicas de un sábado por la tarde en el esplai.
Tras los juegos un poco de música con Michael Orellana. El tipo era un entusiasta y no paraba de gritar: ¿donde esta el grupo mas alegre? Y nosotras, super integradas, como siempre: “¡aquí, aquí!”. La verdad es que acabamos formando un grupo bastante alegre... 

El grupo mas alegre
 Y para rematar la jugada hicieron el partido cómico. Se enfrentaban el equipo de los burritos y los payasos contra las cholas. Eso era como el Grand Prix del verano con la gente disfrazada, la pelota gigante y las correspondientes ostias. Solo faltaba la vaquilla y Ramon Garcia presentando el evento. Que risa, porfavor. Una cosa de lo mas surrealista. Pero bueno, otra cosa no, pero reirnos nos reimos un rato.

Claudia y Vileta se fueron al día siguiente hacia el sur a una ONG a contar árboles, y yo al final me quedé un día más para poder conocer Cuenca en movimiento. Y la verdad es que mucho mejor.

De ahí camino a Riobamba. La ciudad en si no es muy interesante. Bueno, el centro es bastante bonito, pero no hay mucho que ver. Lo que si merece la pena es el Chimborazo. Esta muy cerca de Riobamba y es el punto mas alto de Ecuador. Un volcán inactivo. Esta a unos 6300 msnm. Y es super bonito. Me duermo y al despertarme me dicen que he llegado a la luna en vez de al Chimborazo y me lo creo.. (lo único que me haria sospechar serian las llamas, que esta lleno..). 

En la entrada había dos autobuses de un colegio que subian hasta el primer refugio (que se puede llegar en auto). Así que me aclopé y subí en el bus con ellos. Se llega hasta unos 4500 metros y de ahi ya tienes que ir andando hasta el segundo refugio que son 5000 metros. Me hice coleguita con una profe y subí con ellos. Hicieron grupos de alumnos y yo era la responsable de uno de ellos. Así que mi grupo y yo subimos rapidito hasta el segundo refugio. Y eso fué un soberano error, porque a mi al llegar me dolian los oidos un montón y me daba la impresión de que me iba a explotar la cabeza. Así que tuve que dar media vuelta y volver hacia abajo. Pero, a mi parecer, visitar el Chimborazo merece mucho la pena.

De Riobamba salí hacia Ambato. En el bus para cruzar la frontera había conocido a un chico, Martín, que es de Ecuador pero vive en Valencia. Me dijó que cuando pasara por Ambato lo llamara que podia quedarme en su casa y eso hice.
El y sus hermanas me llevaron a visitar la ciudad y por la tarde salimos los dos y una de sus hermanas hacia Baños.
Baños es una pequeña ciudad muy turística rodeada de montañas bastante bonita. Uno de sus principales atractivos son sus aguas termales.
Esa noche salimos de fiesta y fue la fiesta mas patética que yo he presenciado en mi vida. El lugar estaba lleno de rubi@s colorad@s que no saben gestionar su borrachera. Estaba plagado de peggies ligando con ecuatorianos y el patron de comportamiento era el mismo para todas.. Yo me entretenía viendo los rituales de apareamiento que seguian.... y si se hubieran visto con mis ojos.... tela...

Al día siguiente salimos hacia Misahualli. No es selva, pero ya casi. Nos cogimos una barquita que te lleva a pasear por el rio y a ver un museo de trampas y luego una comunidad donde se disfrazan y bailan “bailes típicos”. Todo super tourist, pero el paseo estuvo bonito.
La hermana de Martín se tuvo que ir porque el lunes trabajaba y nos quedamos él y yo.
Yo habia visto un albergue con un aguru dibujado, así que para alla que fuimos. Y no me equivocaba, el lugar era de Kepa, un vasco genial. Un tio al que le ha pasado cada cosa en su vida, ha vivido unas historias que son para flipar. Pero para flipar de verdad. No las voy a contar aqui, pero solo decir que a veces la realidad supera la ficción. Y, evidentemente, mientras mas raro, peculiar o extravagante es el individuo en cuestión, mas buenas migas hago yo con él... Así que con Kepa muy buena onda. También estaba alojado allí un francés muy majo, Sylvano y allí estuvimos de cháchara hasta las tantas.
Martín comentó que podriamos quedarnos alli un par de días (el sitio estaba genial), pero resultó que el tio pretendia tener una aventura conmigo (para variar... cosa que me aburre y cansa bastante). Bueno, pues eso, que como, evidentemente, no consiguió nada conmigo, al día siguiente le entraron las prisas por irnos... Y yo, que habia dejado la mayor parte de mi equipaje en su casa, y que no tenia ningunas ganas de volver, me tuve que aguantar y regresar a Ambato... Pero muy digna.. ¡Solo faltaria...!

La cosa es que Claudia, la catalana que conocí en Cuenca, me había escrito porque se cansó de contar árboles (normal..), y me dijo de viajar juntas. Violeta iba a quedarse una semana más en la ONG. Así que quedamos en Baños. A partir de entonces Claudia, que es un “miniyo”, se convertiria en mi pequeño saltamontes. Pasamos allí un par de días. Fuimos a las termas, al mirador.. Al segundo día nos alquilamos unas bicis y fuimos a ver las cascadas de alrededor de la ciudad (un paisaje muy bonito). En la última cascada, la del paylon del diablo, conocimos a Ámbar, una bruja-artesana muy buena. La tía nos contaba los trabajos que hacia, como tirar el tarot, baños con leche de cabra, amarros, etc. Decía que su mejor cliente era un tipo de la mafia al que no sé que le hacia en el equipaje para que cuando pasara los controles en los aeropuertos no le pillaran la droga.. La que estaba montada en el dólar era su abuela, que también es bruja y solo trabaja para la mafia... Otra historia rara.. Pero bueno, la tipa nos cayó muy bien y quedamos en vernos, tal vez, por la costa.

Y al día siguiente ya apareció en escena Nelson.... Pero eso ya es otra historia que dejo para la próxima entrada.

dilluns, 7 de març del 2011

DE LA CALANGO EXPERIENCE Y OTRAS HISTORIAS

Contra todo pronóstico (o tal vez siguiendo los pronósticos...) me quedé en Lima. Fue un poco una estancia obligada ya que me encontré mal 3 o 4 días (tranquilos, nada grave, pero aquí si no comes carne lo tienes jodido... y luego te dan estos bajones de energía y de todo). Ya el jueves, cuando me encontraba mejor, decidí que para dos días que quedaban para el fin de semana, ya me esperaba e iba a la última y gran fiesta de Calango. Además, a César y a los demás les hacia ilusión que fuese y con lo bien que se han portado todos conmigo me sentía un poco en deuda...

Después de visitar con Eva, la chica de Albacete, el distrito donde ella esta haciendo su estudio antropológico y presentarme al chamán y a toda una serie de personajes de lo más pintorescos, el sábado por la mañana salimos temprano hacia Calango preparados para vivir la última Calango Experience.

Al llegar yo me quedé con los chicos reponiendo cervezas enlos congeladores y Eva se fue con la familia de César a la casa. Pues nada, estos ya me secuestraron y me tuvieron toda la tarde dando vueltas a lo tonto por la zona. La cosa es que, a 6 o 7 horas del concierto, no tenian reunido todo el dinero que necesitaban para pagar a la orquesta y fuimos de casa en casa de sus conocidos pidiendo préstamos (porque si el grupo no cobra antes de subir al escenario no actúan). Además, el escenario que había montado era pequeño (no cabía todo el grupo al completo) y estaban intentando que lo cambiaran (repito, a 6 horas del concierto) y tuvieron que ir a discutir con no sé cuanta gente (al final lo consiguieron, pero no veas lo que costo..). A todo esto, no paraba de dar vueltas por allí un moto-carro (es como los tuk-tuk de la India) anunciando el circo de los enanos con 2 enanitos dentro del carro que iban hablando por el altavoz. Francamente surrealista. Me acordé de la Diana, sin duda ella tiene que ir a ver ese circo..jeje!                                                                                                                                      Después de 3 o 4 horas en el coche tragando polvo (porque no todas las carreteras están asfaltadas), pasando calor y viendo a los enanos dar vueltas anunciando el puto circo, yo ya empezaba a estar un poco mosca. Por supuesto me asaltó la pregunta: ¿y yo que coño estoy haciendo aquí? Pero rápido me mandé callar porque en el momento en que decidí quedarme para el fin de semana supe que, durante el transcurso de los dos días, esta pregunta iba a asaltar mi mente por lo menos, y en el mejor de los casos, en una ocasión (es algo que forma parte de la Calango Experience).. y aún así decidí quedarme... ¿sadomasoquismo??
Después de la tortura volvimos a Calango y ya me encontré con Eva. Tras desahogarme, estuvimos reflexionando largo y tendido sobre el choque cultural entre nosotras y los peruanos. Y la verdad es que nos echamos unas risas de esas que te duele la barriga. No me podía reír más...  Fue así como volví a reponer energía para afrontar la noche de fiesta y desenfreno que se nos presentaba por delante.
Cuando llegamos al recinto el grupo 5 estaba haciendo las pruebas de sonido (que vendría a ser lo mas normal del mundo, que a la hora de empezar el concierto uno este hay con las pruebas, vamos... pero teniendo en cuenta que 4 horas antes estaban montando el escenario he llegado a la conclusión de que aquí la normalidad se mide por unos parámetros que yo desconozco...).  
El grupo 5 es lo más de lo más en tema cumbia en el Perú. Y si Marco Antonio era la voz de oro del Perú, ¿a que no sabéis quien son el grupo 5? Pues el grupo de oro del Perú.. ¡¡ese ingenio!! ¡Si señor..!!   
                                                                                               Pues nada, eso, que allí estábamos, esperando a que acabaran con las pruebas. Lo más bueno de todo era el camerino donde el grupo estaba esperando, que no era otro que su autobús. Lo tenían plantado en frente del escenario y allí estaban ellos, mirando por las ventanillas... Y la gente en la puerta del bus, esperando a que salieran para gritar y hacerse fotos con ellos. 

Por supuesto allí también estábamos Eva y yo, integradas 100% en la fiesta y esperando a los artistas (que son todos feos, ni uno se salva, una lástima de grupo, de verdad..) como las que más. Y nada, ya cuando salieron eso fue un alboroto, tal como si hubieran aparecido en escena los mismísimos Back Street Boys. Eva me decía: “tía, ¿te das cuenta de que tu y yo aquí no pintamos nada? Y mira que yo pinto poco, pero es que tu..... ¿que dirían tus amigos si te vieran aquí?” (vaya, y sobretodo mi hermano pequeño... tendría tema para rato..).    
Parte de la familia de César y Eva en medio blanca como una virgen inmaculada
 Pero el caso es que me lo pasé bomba. Tengo que reconocer que me ha acabado gustando la cumbia.... ¡jajjaja! Como estaba por allí toda la familia de Virginia (Irma, Sandra, las hermanas de César, las tías, las primas...), los organizadores, Edwin (el que se seca con secador), y más gente que había conocido los 2 días anteriores, pues me lo pasé genial. Me venían a buscar unos y otros e iba de lado a lado y todo el mundo me invitaba a bailar, a beber, a charlar con ellos... Super buena gente todos. A lo tonto se hicieron las 8 o 9 de la mañana y no veas al día siguiente la resaca... ¡vaya tela!!
Después de las experiencias pasadas la mejor opción, sin duda, fué coger un bus a nuestra bola para regresar a Lima pasando de César y de todo el mundo (porque esperar a alguien significa quedarte atrapado en Calango por lo menos un día más, haciendo cosas raras como puede ser bailar alrededor de un árbol cargado de regalos como escobas o recogedores).

Dos días después al día le costo amanecerse, no como a mi. Me dio la impresión de que al sol le daba pereza despertar ya que no se digno a aparecer hasta media mañana en plan: “oye, andaré por aquí, pero si no os importa, hoy no estoy para nadie..” (tampoco vamos a quejarnos, sus días de descanso necesitara, que pinta de chino no tiene). Lo mejor del caso fue cuando abrí la ventana y vi que el viento soplaba.... Me traía noticias de lugares lejanos aún por descubrir y me las susurraba al oído... Fue así como mis alas empezaron a desplegarse, lentamente. Costo un poco, porque después de tantos días estaban casi averiadas. Pero que dulce fue sentir como se desperezaban pausadamente, tomándose su tiempo para aceptar que se ponían de nuevo en marcha. Me empezó a invadir la emoción de aquel que esta a punto de empezar una nueva aventura sin saber que sorpresas le depara el futuro.. La exaltación de volver a ponerme en marcha, carretera y manta, preparada para nuevas andanzas. Aún y la tristeza de tener que volver a separarme de personas fascinantes a las que sin duda echaré de menos. Y es que, al final, uno acaba por apegarse a aquello que ve todos los días.... Pero forma parte de la aventura y, sin duda, esas personas son las que hacen tan especial el camino. Así que nada, echaré de menos sobretodo a César y a Eva. Las risas con Eva partiéndonos de todo, en especial de César y su narcolepsia, dándole al piloto automático para enfrentarse al duro oficio que viene a ser vivir... 

Así que caminito de Ecuador, haciendo parada en Zorritos, al norte de Perú, donde me esperaba Kassem, el loco de la colina francés, quien dice de mi que soy una mujer del espectáculo, porque, según él, mi vida es como un espectáculo.

Uno de los puntos claves de un viaje como este serian los medios de transporte. A veces tienes suerte y te toca uno decente. Pero otras, como vendría a ser este caso, te toca una mierda de bus pulgoso en el que te tienes que pasar 17 horas maldiciendo tu suerte. Viajé con Civa, compañia que no recomiendo para nada. Además de que el bus era como una lata de sardinas, tuve la fortuna que se sentó delante mio el comodón del autobús. El tipo iba casi estirado encima mio. Le podía ver hasta los piojos de la cabeza. Me venían ganas de decirle: “ven, tumbate aquí, que te acuno en mi regazo”. Y a la que se acercara: ¡PAM! Patada en toda la boca (o en los huevos, que más duele). Y un problema menos. Porque de eso se trata, ¿no? De ir eliminando problemas...                                                                                                                A todo esto el bus iba con un retraso de 3 o 4 horas. Encima habían vendido el mismo asiento a dos personas diferentes (cosa que lo retrasaba todo aún más). Así que había rebelión en el bus. La gente gritaba y se quejaba cada vez que subía alguien de la compañia en cada pueblo. Yo no sabia si reirme o unirme al club de la lucha. Opté por reirme, porque no tenia ganas de estresarme.
Y nada, después de un viaje horroroso llegué a Zorritos. Kassem estaba alojado un poco alejado del pueblo, en una especie de paraíso estrafalario. El dueño del hostal-camping era un catalán muy peculiar, rollo músico loco. Por lo visto es un artista bastante conocido. Tenia 19 perros, 10 de los cuales dormían con él en su cama. A mi, como amante de los animales y en especial de los perros que soy, eso no debería sorprenderme, pero es que... ¡vaya perros!. Eso no eran animales, eso era un error de la naturaleza. Se trata de una raza peruana. Por lo visto los incas veneraban a estos perros y se ve que son animales con propiedades curativas (por eso duerme con ellos) pero son francamente horrorosos. Son perros sin pelo, como hipopótamos en forma canina. Y no sabría decir si me recuerdan a ratas gigantes, a hienas o a que.. Lo peor del caso es que mientras desayunaba los tenia allí, observándome, con su cara de rata y sus 4 pelos mal puestos en la cabeza... Parecían dispuestos a joderme el desayuno.. 
La imagen que tenía que ver desayunando. ¿Como podía sentarme bien la comida?
 A todo esto decir que el lugar es fantástico, realmente como un paraíso. Teníamos la playa para nosotros solos. Y el dueño es un tío genial. Así que si alguien se deja caer por Zorritos que no dude en alojarse en “Las tres puntas” porque no se arrepentirá.
Mi amiguito francés se había pillado una tienda de campaña en primera linea de mar. Yo opté por una habitación con su colchón y esas cosas. La gente que “residían” allí eran todos unos raros. Estaba Heidi, una mujer de unos 60 años que llevaba viviendo 4 meses en una tienda de campaña. Ayudaba en la cocina y limpiando la playa y el resto del tiempo te la encontrabas haciendo nada. Por lo visto se había quedado sin dinero y no tenia muy claro que hacer con su vida. Casi no hablaba español y hacia mucha risa, porque era super entusiasta: oooooooohhh!! Yeah!! It’s beautifuuuuuullll!!.                                       Después estaba un tipo amigo del dueño que Kassem y yo teníamos la teoría que era traficante de drogas. Bueno, de echo Kassem se fue con él (antes de que yo llegara) a un pueblo cercano y no se que historias pasó, pero como que alguien le debía dinero de hacia 3 años y como no le pagaba el tipo había contratado a unos colombianos para que lo mataran. Pero el deudor estaba llamándole para pedirle el número de cuenta para ingresarle el dinero porque no quería morir (a todo esto el Kassem en medio, es un notas también este..). Bueno, en el fondo a mi el tío me caía bien e imagino que mejor así, no fuéramos a enfadarnos y nos enviara a los colombianos.                                                                                                                               Por último estaba Waiky, un peruano artesano con rasgos indígenas, rollo Pocahontas pero en hombre y no tan guapo (porque estos de la Disney se pasan) que se pasaba el día fumado.
Heidi y Waiki
Nos dedicamos a bañarnos en el océano pacífico (que de pacífico solo tiene el nombre) a visitar Zorritos y Máncora, a descansar y a pasear al atardecer viendo las puestas de sol mas bonitas que yo jamás he visto en la vida. Por la noche nos reuníamos la peculiar chupi pandi al completo en la “parcela” de Kassem alrededor de un fuego o tumbados en las hamacas hablando y riendo.
Después de 3 dias de relax, me despedí de mi “hermano” (el me llama hermanita) que ya va rumbo a Francia vía Lima. Como siempre, un verdadero placer compartir caminito con este maestro de la vida. Un buen amigo, compañero de viaje y gran aventurero. Aunque no me despido triste, porque Kassem es uno de esos amigos que haces por el camino a quien, no dudas, vas a volver a ver en muchas ocasiones ya el resto de tu vida. 
¡¡Mucha luz para tu camino Kassem!!